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“Drogadictos y cuidadoras: una cuestión de exclusión social
y género”
Rosa Casado Mejía; Soledad Soler Pelegrín
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Dpto
de Enfermería. Escuela Ciencias de la Salud. Universidad de Sevilla;
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C. Salud Polígono
Norte. Distrito Sanit. Sevilla. Servicio Andaluz de
Salud.
PALABRAS CLAVE / KEY WORDS : Drogadicción,
Género, Exclusión Social
Objetivo:
Con este
trabajo pretendemos esbozar algunos aspectos de la vida de un grupo de
excluidos: los drogadictos, y a través de ellos de las personas que los cuidan,
fundamentalmente mujeres, que obedecen una vez más al mandato de género.
Metodología:
Nuestra unidad de observación es el grupo de usuarios,
pacientes (124) y cuidadoras (124), del servicio de dispensación de Metadona del Centro de Salud del Polígono Norte de Sevilla,
barriada de gran conflictividad social, paro, fracaso escolar, drogadicción.
Las unidades de análisis a tener en cuenta son la drogadicción y la exclusión
social, como fenómenos asociados en este caso, y el género como elemento que
configura un determinado tipo de cuidador.
La metodología de trabajo y las técnicas utilizadas se basan
fundamentalmente en la revisión bibliográfica alrededor de las teorías de
género, de la drogadicción y de la pobreza y la marginación social: esto
proporciona el encuadre teórico y la sistematización de los conceptos. Para
realizar el perfil del grupo, revisamos los datos de historias clínicas y otros
registros. El trabajo de campo consistió en una observación participante en la
sala de espera de la consulta donde se realiza la distribución de la Metadona, y de dos entrevistas a sendas cuidadoras, madre y
pareja respectivamente, de personas incluidas en el Programa.
Resultados:
Perfil de los pacientes: 84% varones, 30-40 años, consumo 15-20
años, reincidentes, no asumen responsabilidades sobre su situación y cuidados.
Perfil de las
familias: grandes, hacinamiento, problemas sociales, patrones de conducta anormales, alcoholismo en varones, drogodependencias,
fracasos terapéuticos múltiples, deterioro gradual, marginación y rechazo.
Perfil de las cuidadoras: 90% mujeres. Sobreprotección,
resignación, volcadas en los otros, descuidadas de su salud.
Lo que más
llama la atención es que sean mayoritariamente mujeres las que cuidan con
respecto a la mayoría de hombres que consumen, en una relación inversa y
claramente proporcional.
Las alternativas a la drogadicción han de responder a los
déficit que la provocan y plantearlas desde posiciones globales que persigan
una participación social real, evitación de la exclusión y lucha contra la
pobreza.
La familia, elemento esencial como espacio de socialización
y recurso terapéutico, se utiliza como tal (tratamientos, recaídas), pero se
constituye como sistema informal e invisibilizado. Lo
realizan las mujeres, sin formación previa y sin ayuda. La misma estructura social que demanda
dicha tarea, se encarga de naturalizarla y vaciarla de reconocimiento. Porque
forma parte del cuidar, tarea invisible y componente básico en la construcción
social del género con consecuencias importantes para la actividad e identidad
de la mujer, a la que se le adjudica esta obligación considerada acto
voluntario, y que supone la renuncia de sí misma.