UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA
Servicio de atención al joven y adolescente (SAJA)
Autores: Serradilla Corchero,P.; Villarreal del Pozuelo F.; Repeto Zilberman, C.; Moratilla Monzó L.; Haro Lozano C.; Lázaro Rojo D.

 

INTRODUCCIÓN:

Desde el año 1999 está en marcha en el distrito de Moratalaz (Madrid) un Programa Comunitario. La Comisión de Salud del mismo realizó un análisis de las necesidades de salud del distrito y de los recursos existentes, observando que aunque existen numerosos programas destinados a jóvenes, éstos hacen un escaso uso de los mismos.

En el año 2004 se concreta la puesta en marcha de un Servicio de Atención al Joven y Adolescente (SAJA). Entendiendo la promoción de la salud como el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla, la base del proyecto es la implicación y la participación activa de los jóvenes, por lo que se plantea que el diseño del servicio sea realizado por ellos mismos, con el asesoramiento técnico de los profesionales.

 

OBJETIVO:
Posibilitar espacios cercanos y naturales de comunicación con jóvenes para desarrollar actuaciones de promoción de salud.

 

METODOLOGÍA:

La Comisión estableció contactos con diferentes recursos

 sanitarios y educativos del distrito para la formación de equipos operativos multidisciplinares encargados de desarrollar el proyecto, cuyos principios metodológicos son:

®      Marcado carácter educativo, buscando la corresponsabilidad

®      Coordinación  y apoyo entre los diferentes profesionales que  atienden a esta población

®      Implicación y  participación activa de los jóvenes

 

RESULTADOS:

Se ha puesto en marcha el proyecto en el Instituto de Enseñanza Secundaria “Carlos Mª Rodríguez de Valcárcel”, con la colaboración del Equipo de Atención Primaria “Aldebarán” (Área 1 de la Comunidad de Madrid). Se realizaron varias sesiones formativas del equipo operativo con miembros de la Comisión de Salud, con los siguientes objetivos:

®      Establecer bases comunes entre los profesionales (sanitarios y de la enseñanza).

®      Formación en técnicas participativas.

®      Realizar su propio diagnóstico de salud de los jóvenes.

 

Por otro lado, los jóvenes han elaborado su autodiagnóstico, han participado en la decisión de los temas a tratar y la forma de abordarlos (talleres formativos en el aula, creación de un espacio de comunicación y expresión individual en el centro educativo).

 

CONCLUSIONES:

La metodología comunitaria utilizada ha permitido establecer objetivos comunes y compartidos por los diferentes profesionales

Se ha conseguido la implicación activa de los jóvenes

Se ha detectado la necesidad de formación más sólida de los profesionales para la puesta en marcha y dinamización de proyectos comunitarios.

 

INSTITUCIONES: