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» El Plan de Drogodependencias abre la puerta a la dispensación terapéutica de la heroína.
Esta noticia se publicó el 10 de November de 2004 y está archivada en P. Vasco.

Por su parte, la Junta de Andalucía propondrá al Ministerio que extienda al resto del país su Plan de Prescripción de Estupefacientes.

N. L./E. P., Vitoria/Granada.- El nuevo Plan de Drogodependencias del Gobierno Vasco abre por primera vez la puerta a la dispensación terapéutica de la heroína para aquellos toxicómanos que fracasan en el tratamiento con sustancias alternativas como la metadona o no tienen voluntad de participar en este tipo de programas. Asimismo, la Junta de Andalucía ha anunciado que propondrá al Ministerio de Sanidad que extienda al resto del país su programa de dispensación terapéutica de heroína.

El Gobierno vasco, por su parte, insiste y amplia los programas de información y prevención en las fiestas de los pueblos y ciudades de Euskadi. Otro de los objetivos del plan, que cuenta con un presupuesto total de casi 55 millones de euros para sus cinco años de vigencia, consiste en garantizar que tanto los ciudadanos y como las instituciones públicas y privadas respeten y hagan respetar los espacios sin tabaco que la legislación vigente establece en las empresas, centros públicos y lugares considerados importantes para la salud de terceros.

El V Plan de Drogodependencias que estará vigente durante los próximos cinco años es un documento estratégico que contempla decenas de medidas para prevenir el consumo de drogas, sensibilizar a la población sobre sus efectos dañinos, reducir la oferta y ofrecer asistencia a los toxicómanos.

El plan parte de la consideración de que las medidas tradicionales que se vienen aplicando desde hace tiempo para atajar el consumo de drogas, basadas en el control de la oferta y la abstinencia como gran meta, consiguen resultados limitados. Los datos estadísticos demuestran que dichas medidas no logran frenar el acceso a las drogas y, de hecho, la edad media de inicio del consumo de estas sustancias se está reduciendo.

Por ello, y sin renunciar a la abstinencia como último meta, el plan diversifica los objetivos en función de cada segmento de población y establece como objetivo general reducir el uso problemático de las drogas - se define como aquél que provoca daño o perjuicio para el consumidor, para terceras personas o para la comunidad - para frenar al mismo tiempo la mortalidad asociada a su consumo y la pérdida en la calidad de vida de los toxicómanos y su entorno.

Cinco grandes áreas de actuación

El plan se estructura en cinco grandes áreas de actuación, que son el control de la oferta, prevención, asistencia, inserción social de los drogodependientes y coordinación entre administraciones públicas y privadas. Además, plantea distintos programas en cada una de ellas. Su ejecución cuenta con un presupuesto de casi 55 millones de euros en cinco años, de los que cerca de 34 millones aporta el Gobierno Vasco, 15,5 millones las Diputaciones y 4,5 los Ayuntamientos.

El área de control de la oferta mantiene las iniciativas de anteriores planes e incluye el control de los medicamentos estupefacientes y psicotrópicos, y los llamados precursores químicos; la prevención y control policial del tráfico ilícito de drogas y del blanqueo de dinero procedente de esta actividad; el control de la publicidad, promoción, suministro y venta de bebidas alcohólicas y tabaco; y el control del consumo de drogas por parte de los conductores.

Salas de consumo higiénico

Se calcula que medio millar de toxicómanos en Euskadi presentan, además de un consumo abusivo y habitual de drogas, patologías mentales e infecciosas y se encuentran en situación de alta exclusión social (mujeres, menores e inmigrantes en muchos casos). Sus circunstancias, y así lo define el plan, exigen medidas para acceder a ellos directamente en la calle para ponerles en contacto con los servicios sanitarios y sociales. El plan plantea para atender estos casos la organización de talleres que sirvan para prevenir enfermedades como el sida o la hepatitis y las sobredosis, y practicar sexo seguro, así como consolidar los programas de intercambio de jeringuillas y crear “salas de consumo higiénico”.

La asistencia sanitaria y social de las personas dependientes de las drogas y su entorno inmediato constituye el tercer pilar del plan. Así, establece una batería de programas farmacológicos y psicoterapéuticos (programas de desintoxicación y de prevención de recaídas, de tratamiento psiquiátrico…) de demostrada eficacia para reducir los daños asociados. Y pretende facilitar un mayor acceso a los inmigrantes con problemas de drogas a todos ellos.

Optimismo por los resultados del Plan andaluz

Por su parte, la Consejería de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía propondrá el próximo 28 de noviembre al Ministerio de Sanidad que el Plan Experimental de Prescripción de Estupefacientes en Andalucía (EPSA), puesto en marcha en Granada de forma pionera, se extienda al resto del territorio nacional, dados los “excelentes” resultados del mismo.

Según informó el director general para la Drogodependencia, Andrés Estrada, en esta fecha se presentará a la Agencia Española del Medicamento, dependiente del Ministerio, el estudio cualitativo sobre la situación personal de los 62 pacientes que han participado en el ensayo clínico una vez concluido los nueve meses de tratamiento.

Estrada recordó que la heroína es un derivado sintético de la morfina (diacetilación de la morfina) por lo que no es de “extrañar” que se utilice en el ámbito sanitario como se ha hecho con la morfina. Este ensayo clínico ha servido para demostrar, a su juicio, que la heroína, administrada con control sanitario y sociológico, “puede ser de gran utilidad para mejorar la calidad de vida de los toxicómanos”.

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