El objetivo principal es mejorar la calidad asistencial a mayores de 65 años e impulsar la coordinación.
El Médico Interactivo. Carmen A. Llamas, Valladolid.-El consejero de Sanidad de Castilla y León, César Antón, ha anunciado la puesta en marcha del plan de atención sanitaria geriátrica, que tendrá una duración de tres años (2005-2007) y que prevé un gasto en la prestación asistencial de 4.037 millones de euros. El objetivo principal es garantizar la calidad de la asistencia sanitaria dirigida a los mayores de 65 años, mejorando la accesibilidad y la eficacia en la prestación de servicios.
César Antón explicó que el plan responde a dos de los compromisos del Gobierno regional para la presente legislatura en política sanitaria: “Lograr un sistema más autosuficiente referido a la prestación de una especial atención a las personas mayores, y dotarlo de una mayor calidad, orientando las prestaciones a los mayores de 65 años con una política de mejora continua”.
El plan, que estará coordinado por las consejerías de Sanidad y Familia e Igualdad de Oportunidades, se ejecutará con cinco grandes líneas de intervención: potenciar y desarrollar los servicios de atención a la dependencia del colectivo desde atención primaria; desarrollar un plan de atención gerontopsiquiátrica; impulsar la coordinación asistencial; la atención sanitaria en los centros de personas mayores y, por último, la promoción de actividades formativas.
La mejora de la coordinación entre los dos niveles asistenciales se llevará a cabo, según Antón, mediante la creación o el impulso a dos figuras que deberán actuar de forma coordinada. Desde atención primaria, el coordinador de Atención Geriátrica de los equipos de atención primaria, y desde atención especializada, mediante los equipos de valoración y cuidados geriátricos.
Además, se poteciarán algunos servicios directamente relacionados con la atención a este sector de la población, como los de prevención y detección de problemas en las personas mayores, de atención domiciliaria al paciente inmovilizado, de atención al paciente terminal, y de atención al cuidador familiar.
César Antón resaltó la importancia de este plan por la estructura de los habitantes de la comunidad, con un 23 por ciento de la población mayor de 65 años y una esperanza de vida superior a los 80 años.
Según datos de la Consejería referidos a 2002, los mayores de 65 años protagonizaron más del 46 por ciento de los ingresos hospitalarios; el 56 por ciento de las estancias hospitalarias en centros públicos y más del 80 por ciento del gasto farmacéutico en Castilla y León. Datos que, según el consejero, justifican “la necesidad de planificar la asistencia sanitaria geriátrica desde una perspectiva integradora de la atención a las personas mayores”.