Los médicos de familia podrán ver en el historial clínico del paciente las vacunas que ha recibido, como ya sucede con los niños.
El Médico Interactivo, Redacción, Valencia.- La Comunidad Valenciana ha implantado un programa de vacunación de adultos para frenar el impacto de enfermedades previsibles. Además, en este programa se recoge que la vacuna frente a la gripe se aplicará a partir de los 60 años, lo que ampliará la población diana en 190.000 personas. El consejero de Sanidad, Vicente Rambla, aseguró en la presentación que con esta iniciativa se regula, por primera vez, en el conjunto de España, un programa dirigido a las personas adultas “que incluye un conjunto de vacunas, similar a lo que ocurre en la edad pediátrica con los niños y el calendario vacunal”.
El consejero de Sanidad ha afirmado que el objetivo de este programa es “controlar el impacto de enfermedades previsibles”. Y, en este sentido, ha destacado la necesidad de colaborar “con las mutuas y con los profesionales sanitarios, que tendrán incorporado en la historia clínica del paciente las vacunas que ha recibido”.
Rambla ha señalado que este programa estará dirigido a aquellos adultos que no se han vacunado previamente; los que sí se vacunaron previamente pero en los que es necesario una dosis de recuerdo, y en los que existen factores de riesgo relacionados con la edad o patologías asociadas.
Asimismo, se promoverá la vacunación entre colectivos especialmente vulnerables, “como puede ser los institucionalizados, es decir, aquellos que están en residencias, en centros, en instituciones, o los disminuidos psíquicos que tengan factores de riesgo asociados”, aseguró el consejero.
Vacunas incluidas
En virtud a este programa, la Consejería administrará de forma gratuita las vacunas del tétanos-difteria, gripe, neumococo-polisacarídica, hepatitis B, hepatitis A y sarampión, rubeola y parotiditis, en todos los puntos de vacunación o unidades establecidas por la Consejería en la Comunidad Valenciana.
En este sentido, el consejero de Sanidad ha anunciado que, a partir del próximo año, la vacuna frente la gripe se administrará a partir de los 60 años, “en lugar de los 65 años, como se venía haciendo hasta el momento, lo que supondrá ampliar la población diana en 190.000 personas”.
Rambla ha justificado la vacunación frente a la gripe a partir de 60 años, en que la frecuencia de los factores de riesgo, fundamentalmente enfermedades cardiovasculares y respiratorias, “es mayor a partir de esta edad y se puede paliar el riesgo de las complicaciones de estas enfermedades con una más temprana vacunación”.
Por su parte, la vacuna frente a tétanos y difteria se administrará como dosis de recuerdo, mientras que la vacuna frente al neumococo se administrará a personas con factores de riesgo, enfermos crónicos, portadores del VIH y candidatos a trasplantes.
La vacuna frente a la hepatitis B se administrará a personas con factores de riesgo, a personas en las que no haya antecedentes de vacunación completa previa, a hemodializados o hemofílicos, a institucionalizados, a parejas de portadores del virus de la hepatitis c, a sanitarios y a viajeros a zonas de alta endemicidad.
Mientras, la vacuna frente a la hepatitis A se pondrá a personas con factores de riesgo, a personas en las que no haya antecedentes de vacunación previa, a viajeros, a pacientes con hepatopatías crónicas, a portadores del VIH, a pacientes en riesgo por estilos de vida u ocupación y a personas en contacto con casos de hepatitis A.
La vacuna frente al sarampión, rubeola y parotiditis se administrará a cualquier adulto independientemente de la edad, sin antecedentes previos de vacunación.