Una encuesta del Gobierno autonómico, realizada en 11 regiones insulares europeas, revela que todas deben desarrollan políticas de incentivación, como es el caso del plus de insularidad, para los especialistas sanitarios que trabajen en ellas
E.P., Palma de Mallorca.- Baleares y diez regiones insulares europeas han denunciado que la insularidad les genera un sobrecoste a la hora de garantizar el acceso de sus habitantes a los servicios sanitarios, que, según apuntaron, se relaciona con la necesidad de dotarles con más infraestructuras, mejorar la movilidad de los pacientes para recibir atención sanitaria y la fidelización de los profesionales a los que hay que ofrecerles cursos de formación continua y posibilidades de investigación para que opten por trabajar en las islas.
La consellera de Salud y Consumo de Baleares, Aina Castillo, señaló que ésta es una de las conclusiones del seminario sobre el acceso a los servicios sanitarios celebrado en el Hospital Son Llàtzer, que ha sido organizado por las 11 regiones europeas que forman parte del Proyecto GEDERI (Gestión y Desarrollo de las Regiones Insulares): Baleares, Aland (Finlandia), Bornholm (Dinamarca), Gotland (Suecia), Córcega (Francia), Gozo (Malta), Western Isles (Reino Unido), Creta (Grecia), Islas Jónicas (Grecia), Cerdeña (Italia) y Sicilia (Italia).
Castillo explicó que en el transcurso de este seminario se ha considerado necesario que el hecho insular sea recogido en los sistemas de financiación de la salud de las regiones, “tanto si nos encontramos en regiones con descentralización y asunción de competencias en salud, como si se trata de regiones con modelos centralizados que sólo se encargan de la administración de la salud”.
La consellera recordó que algunas zonas, como Baleares, tienen una dificultad añadida en la atención sanitaria, como es la gran densidad de población, derivada del turismo, la población flotante y el impacto de la inmigración. Así, apuntó que las islas, reciben anualmente a 12 millones de turistas, mientras que, a su vez, es una de las Comunidades Autónomas que recibe un mayor número de inmigrantes por cada 10.000 habitantes.
Por su parte, el director general de Planificación y Financiación de la Consellería de Salud y Consumo, Josep Corcoll, informó de que en los próximos días, se publicará en la página web www.gederi.org los resultados de una encuesta realizada por el Gobierno autonómico a las 11 regiones insulares, sobre materia de infraestructuras sanitarias, tecnologías de información y comunicación (TICS), recursos humanos en Sanidad y tamaño del mercado.
En cuanto a las infraestructuras, informó de que el estudio revela que todas las regiones comparten la necesidad de mayores dotaciones, aunque precisó que existe una cierta divergencia entre las islas pequeñas y las grandes. Así, apuntó que aquéllas de 40.000 habitantes recuerdan que pierden población y que, por ello, temen perder infraestructuras, como el cierre de algunos hospitales.
Por ello, señaló que estos archipiélagos afrontan este tema intentando atraer turismo y población joven, mientras que, por el contrario, otras islas, que tienen una alta densidad de población debido al turismo, se marcan como reto disponer de infraestructuras adecuadas y recursos sanitarios para dar asistencia a esta población, que se concentra durante un periodo determinado del año.
En lo que se refiere a las TICS, la encuesta también refleja que existe un desigual desarrollo en las regiones insulares. Así, Corcoll apuntó que algunas islas como Baleares y Gotland, tienen un elevado desarrollo de las tecnologías, que les permiten acercar los servicios a los pacientes, de forma que sus centros hospitalarios están conectados con banda ancha a las capitales del continente o de la propia isla. De esta manera, subrayó que el resto de islas también estiman estratégico este desarrollo de las tecnologías, con el fin de “acercar los sevicios sanitarios a los pacientes, evitarles desplazamientos y mejorar la eficiencia en la atención”.
Respecto a los recursos humanos, todas las islas del Gederi señalan que tienen que captar a profesionales altamente cualificados, sobre todo a médicos, por lo que todas desarrollan políticas de incentivación, como es el caso del plus de insularidad para los especialistas sanitarios que trabajen en las islas.
Además, la encuesta refleja que los archipiélagos han optado por potenciar la investigación virtual virtual a través de redes, con el objetivo de que los especialistas consideren “más atractivo trabajar en las islas, porque mediante la red, pueden trabajar en grupos y compartir información con los grandes centros de conocimiento de los continentes”.
Por otro lado, agregó que la otra línea que emplean las islas para fidelizar y captar profesionales, es desarrollar por parte de los Gobiernos regionales “potentes programas de formación continua de alta calidad, tanto en temas especializados, como en asuntos de gestión”. En este sentido, las islas comparten que el hecho de carecer de programas de formación, es un factor que provoca que los médicos desistan de trabajar en los archipiélagos y se concentren en los grandes continentes.
Finalmente, el estudio revela que independientemente de su tamaño, todas las regiones europeas encuestas coinciden en denunciar el sobrecoste de los productos y bienes por el hecho insular, ya que se ven obligadas a importar productos del continente. Para ello, Corcoll recordó que el Govern ha establecido un portal de compra centralizada, que mitiga el sobrecoste, puesto que se adquieren productos “al por mayor destinados a todos los centros hospitalarios de las islas”.