Francisco Cerviño, hasta ahora representante de Sanidad del partido en el Parlamento, es el primer candidato a ser el nuevo consejero aunque la decisión está abierta.
El Médico Interactivo, Antonio Pais, Santiago de Compostela.- En el reparto de consejerías para formar el nuevo Gobierno de la Xunta de Galicia, la Consejería de Sanidad será para el Partido Socialista según el acuerdo al que llegaron el pasado fin de semana los líderes de las dos formaciones, Emilio Pérez Touriño (PSdeG) y Anxo Quintana (BNG). Quien hasta este momento ha liderado la política sanitaria del PSdeG en el Parlamento gallego, José Francisco Cerviño, es ahora mismo en las ‘quinielas’ la persona mejor situada para ser el nuevo consejero de Sanidad de la Xunta, aunque todo está por decidir y cuestiones como hacer un Gobierno con paridad entre hombres y mujeres pueden producir cambios. La decisión es competencia directa de quien la próxima semana será nombrado presidente, Emilio Pérez Touriño, que no determinará hasta después de su investidura.
Corregir el déficit de la financiación de la Sanidad gallega, mejorar la situación de las listas de espera y potenciar la Atención Primaria son líneas básicas de actuación en el programa socialista, tal como informó EL MEDICO INTERACTIVO tras las elecciones. El PSdeG defiende también el sistema de Gerencia Única y rechaza tajantemente el modelo de las fundaciones hospitalarias, que pasarán a regirse por el modelo tradicional.
El Partido Socialista habla en su programa de promover la dedicación exclusiva en el sistema público, siendo la privada complementaria. El programa del PSdeG hace una referencia constante al incremento de poder y responsabilidad que los ciudadanos deben tener en el sistema sanitario; también se refiere a las listas de espera “intolerables”, debidas a la baja productividad de los hospitales. La masificación de las consultas de AP, en las que está lejos la meta de los diez minutos por paciente, la saturación habitual de las urgencias en los hospitales y una situación general de la salud que es la peor de España son otras de las críticas socialistas.
Además, el PSdeG propone un pacto sanitario para la financiación y la gestión del SNS, con especial atención al control del gasto farmacéutico. Y se refiere al desequilibrio territorial, sobre todo en infraestructuras y en la cobertura asistencial, que se produce en Galicia. Garantizar la equidad y la igualdad en el acceso a la prestación sanitaria es una firme promesa socialista. Establecer un Plan de Salud, con un estatuto jurídico tanto del paciente como del personal sanitario, están en el programa electoral.
Mejorar la gestión de los hospitales
La mejora de la gestión de los centros sanitarios pasa, a juicio del PSdeG, por una mayor implicación y motivación de los profesionales (contratos estables, carrera profesional o promover la dedicación exclusiva son medidas a seguir) y por la profesionalización de los equipos directivos, “evitando el clientelismo político”, tal y como se recoge en el programa.
Respecto a la mejora de la Primaria, el PSdeG censura que el nuevo modelo no llegue ya al cien por cien de la población gallega, y anuncia que el presupuesto sanitario se debe equilibrar: un 20 por ciento se debe destinar a la A.P., otorgando más autonomía a los centros de salud y dotándolos de más recursos tecnológicos. Asimismo, se deben incrementar las consultas de tarde y lograr también favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral.
Aumentar los recursos materiales, como los quirófanos, en horario de tarde es otra medida a tomar en Especializada. Un Plan de Cuidados Paliativos, con unidades en las siete grandes ciudades gallegas, el fomento de la hospitalización a domicilio, la cirugía mayor ambulatoria o los centros de día como nuevas formas de atención para aliviar la saturación de los hospitales y planes tanto para la Salud Mental como para la atención sociosanitaria o la drogodependencia están contemplados también en el programa socialista.
El fin de las fundaciones bajo el actual modelo de gestión
En cualquier caso, y en referencia a la cuestión de las fundaciones hospitalarias gallegas, Cerviño ha recordado, en declaraciones a EL MEDICO INTERACTIVO, que terminar con la actual forma de gestión que rige en ellas (fondos públicos, gestión privada) es un claro objetivo socialista. “Es un compromiso programático y una posición previa que hay que cumplir: las fundaciones deben desaparecer como tales”, ha declarado.
En su opinión, “las fundaciones pasarán a ser hospitales regidos por el modelo clásico. Es una posición socialista de siempre, las fundaciones han sido una mala experiencia; aunque puede que teóricamente estuvieran bien planteadas, pero en la práctica no ha sido así”.
Para el representante socialista, los ciudadanos de las comarcas en las que han estado funcionando las fundaciones han estado claramente discriminados respecto a los del resto de Galicia, porque han tenido peores recursos sanitarios. Según afirma no es una opinión propia, sino que es “algo que está demostrado con datos empíricos y publicado. Incluso el gobierno saliente hizo un gesto para enmendar su error, aunque no lo quiere reconocer”.
El gesto al que se refiere Cerviño hace referencia al proceso de estatutarización de los trabajadores de las fundaciones, un proceso que se prevé esté culminado en el primer trimestre de 2007 y que, según ha declarado el representante socialista, “nosotros vamos a respetar, porque además es algo firmado de común acuerdo con todos los sindicatos”.
La misma idea, terminar con el modelo de gestión de las fundaciones, es la que defiende el BNG, que debe formar junto al PSdeG el nuevo Gobierno. Antucho Espinosa, representante de Sanidad del partido, ha recordado que en su programa “se recoge claramente que las fundaciones hospitalarias pasarán a la red pública en su sistema de gestión. Habrá que ver también qué sucederá con los cuadros de personal que trabajan en ellas”.
Para el representante del Bloque, “lo que nosotros teníamos contemplado es que los trabajadores tengan que pasar las mismas pruebas para ejercer su profesión que en los demás hospitales de la red pública, hacer un mismo procedimiento de contratación de personal y no la contratación libre como se está haciendo en este momento por parte de los equipos de gestión de los diferentes hospitales”, según ha añadido.
Espinosa ha reconocido que esta cuestión podría provocar “situaciones muy complejas, porque además, los casos que se pueden dar van a ser variadas: no todo el personal está en las mismas condiciones”. En su opinión serán diferentes los derechos adquiridos por unos y otros y “habrá que estudiar todas las modalidades de contratos: qué contrataciones siguieron un control de los sindicatos o cuáles fueron hechas libremente”, ha resumido.