La eliminación como tal de la División de Farmacia, cuyos cometidos quedan enmarcados dentro del Sergas, es otra de las medidas tomadas por el nuevo Gobierno.
El Médico Interactivo, Antonio Pais, Santiago de Compostela.- Una delimitación de funciones más definida entre la Consejería de Sanidad y el Servicio Gallego de Salud (Sergas) es la principal novedad que el nuevo Gobierno de Galicia, presidido por el Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Gallego, ha introducido en el organigrama de su Administración sanitaria. Junto a esta delimitación de funciones, la eliminación como tal de la División General de Farmacia es otra de las principales novedades.
La nueva conselleira de Sanidad, máxima autoridad sanitaria, es María José Rubio Vidal (1956). Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela, realizó un máster universitario en Gerencia de Áreas Sanitarias en la Universidad Complutense (1990-92).
Es inspectora médica del Cuerpo Sanitario desde 1987. Fue subdirectora provincial de Asistencia Sanitaria del Insalud de La Coruña. Entre 1989-90, fue jefa de Servicio de Planes Especiales de Atención Especializada en la Dirección General Organización Sanitaria de la Consejería de Sanidad. Entre 1992 y 1994 fue directora de la Oficina de Coordinación de Trasplantes de Galicia y subdirectora general del Programa de Atención Sociosanitaria de la Consejería de Sanidad. Desde 1996, era jefa de la Unidad de Conciertos de la Dirección Provincial del Sergas de La Coruña.
Las prioridades de la Consejería de Sanidad para el periodo que ahora comienza son rebajar las listas de espera, sobre cuyo estado se quiere asegurar una total transparencia, lograr una mejora de la financiación sanitaria justificada en el envejecimiento de la población gallega y en su dispersión geográfica (es una petición que esta misma semana ha recordado el presidente de la comunidad, Emilio Pérez Touriño, al presidente José Luis Rodríguez Zapatero), así como continuar con el desarrollo de cuestiones como el nuevo modelo de Atención Primaria, la carrera profesional o la integración de las fundaciones de forma plena en el sistema público.
La Consejería de Sanidad, en la que el nuevo secretario general es José Manuel Peña Penabad, procedente del Ayuntamiento de La Coruña, se divide en dos grandes direcciones generales: la de Salud Pública, cuyo director es Ramón Medina González-Redondo, hasta ahora en la plantilla del Sergas y presidente de UNICEF, cargo que abandonará; y la de Planificación Sanitaria y Aseguramiento, de nueva creación, cuyo director está aún pendiente de designación.
Como órgano prestador de servicios está el Sergas, presidido también por María José Rubio, y cuyo secretario general es Antolín Rodríguez Martínez. Se mantienen las tres direcciones que tenía: la de Asistencia Sanitaria, que pasa a estar dirigida por Pablo Vaamonde García, presidente a su vez de la Asociación Gallega de Médicos de Familia y vicepresidente del Colegio de Médicos de La Coruña; la de Recursos Económicos, dirigida por Ana Consuelo Fernández Pulpeiro, y la de Recursos Humanos, cuyo director aún no ha sido nombrado.
Respecto a la División de Farmacia, que queda eliminada como tal, se dividen sus dos cometidos: el de autoridad sanitaria (inspección, planificación…) dependerá directamente del secretario general de la Consejería; mientras que la prestación (dispensación, oficinas) pasará a estar integrada en las competencias del secretario general del Sergas. La intención del nuevo gobierno es que Farmacia se incorpore de un modo más pleno a la labor de la Consejería y del Sergas, sin tener tanta independencia como hasta ahora, y se implique más en todo el proceso asistencial.