En una conferencia sobre modelo sanitario y financiación, la consellera de Sanidad, Marina Geli, apostó, también, por medidas de contención del gasto como impulsar un uso racional de medicamentos y la reordenación de la demanda sanitaria
E.P., Barcelona.- La consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, ha descartado que el Gobierno catalán traspase la gestión sanitaria a los ayuntamientos catalanes, en el marco del nuevo modelo de descentralización que ha impulsado el Ejecutivo. En una conferencia pronunciada en el Colegio de Economistas, bajo el lema ‘Modelo sanitario y financiación’, Geli aseguró que la Generalitat “quiere gobernar con los ayuntamientos” a la “hora de decidir los servicios sanitarios según las necesidades de los habitantes de cada territorio”.
Así, según anunció, la participación a la hora de gobernar los servicios sanitarios será del 50 por ciento entre ayuntamientos y Generalitat. Siguiendo este modelo, Cataluña se distribuirá en 34 territorios y 10 distritos en Barcelona. “Esto permitirá romper las barreras entre los niveles de primaria y hospital del sistema sanitario”, así como “asegurar la movilidad geográfica de los profesionales”, que “a largo plazo tendrían que acabar teniendo contratos por territorio”, señaló.
La consellera justificó la decisión de no traspasar la gestión de los servicios sanitarios a los gobiernos locales, alegando que “la presión de los ciudadanos sobre los alcaldes es mucho mayor que con el conseller”.
Geli rechazó las críticas de algunos sectores que ponen en tela de juicio esta iniciativa por la posibilidad de que genere más inequidad y más gasto sanitario. “Nosotros partimos de un presupuesto cerrado para cada territorio, en función de un pago por cápita”, precisó.
Aparte de destacar los 420 millones de euros que la Generalitat recibirá fruto del pacto alcanzado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, Geli apostó como medidas de contención del gasto impulsar un uso racional de medicamentos y la reordenación de la demanda sanitaria.
Respecto a la reordenación de la demanda, la consellera insistió en la necesidad de que “aquello que pueda atenderse en casa, a través de una atención telefónica no se haga en el ambulatorio y que aquello que pueda atenderse en el ambulatorio no se haga en el hospital”. Y defendió la necesidad de introducir “otra cultura sanitaria” entre la población