El consejero de Sanidad asegura que Madrid no puede estar más retrasada que otras Comunidades en esta faceta y encarga a Daniel García Urra la tarea de convertirla en un “referente no ya nacional, sino mundial”.
El´Médico interactivo, Alberto Vigario, Madrid.- El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, se ha puesto como objetivo de fin de esta legislatura el relanzar la investigación sanitaria madrileña. Para ello ha realizado varios cambios en la estructura directiva de la Consejería y ha nombrado a Daniel García Urra –hasta ahora director general de Aseguramiento- como director técnico de la Agencia Laín Entralgo. Lamela quiere conseguir que la Comunidad de Madrid deje de estar por detrás en esta materia de otras comunidades españoles, según reconoció, y aspirar a que la Comunidad se convierta “en un referente mundial” en investigación sanitaria.
El consejero marcó estos objetivos durante el acto de toma de posesión de los nuevos cargos en la Consejería de Sanidad madrileña, donde destaca el ‘fichaje’ del nuevo viceconsejero de Calidad Asistencial, Salud Pública y Consumo, Faustino Rodríguez-San Pedro, que sustituirá en el puesto a María Inés López Ibor. También juraron el cargo Jorge Fernández Ordás como director general del nuevo departamento de Atención al Paciente y Relaciones Institucionales; el propio Daniel García Urra; y Manuel Vicente Sol Izquierdo como director general de Seguimiento Presupuestario, cargo que desempeña desde comienzos de verano.
Fuga de investigadores:
El consejero Manuel Lamela insistió en el acto de bienvenida que García Urra será el responsable de la elaboración, desarrollo e implementación de las políticas de investigación de la Consejería, ya que se trata de una de las “prioridades del Gobierno regional para esta legislatura”. Así, el nuevo director técnico de la Agencia Laín Entralgo se encargará de elaborar una estrategia para que la Comunidad de Madrid sea “líder en la investigación internacional y conseguir, a su vez, el objetivo de evitar fugas de investigadores en la región y a atraer a los investigadores de otros países”.
Lamela aseguró que la reordenación y renovación de los equipos de dirección pretende “introducir savia nueva” en la estructura de la Consejería, y aprovechó la ocasión para agradecer públicamente “la entrega y profesionalidad” de María Inés López-Ibor mientras estuvo al frente de la Viceconsejería de Ordenación Sanitaria, Salud Pública y Consumo, y que deja el cargo para regresar a sus investigaciones en la Universidad.
El consejero de Sanidad y Consumo dijo que “un cambio tan importante” como el que afronta su departamento a nivel organizativo interno “debía motivar ajustes para incrementar la velocidad de crucero” con vistas a lograr los objetivos de legislatura e incrementar éstos, así como para aumentar la comunicación interna y externa de la Consejería.
Perfil más político:
Estos cambios en la estructura, no han causado, según afirmó el consejero una renovación en el equipo directivo, y se ha producido una “ratificación global del equipo de dirección” de su departamento. Lo que sí ha querido potenciar Lamela, según manifestó en su discurso, es el carácter político de los nombramientos. “Se ha potenciado el perfil político de la Consejería”, aseguró Lamela, cuya función, además, según apuntó será la de mejorar “la comunicación interna y la externa” de las labores que está desarrollando el departamento de Sanidad.
Cambio de funciones en las Viceconsejerías:
Por tanto, tras la nueva reestructuración, la situación no afecta al número de viceconsejerías, que se mantiene en dos, pero sí a la denominación de una de ellas, la de Ordenación Sanitaria, que en adelante se llama de Calidad Asistencial, Salud Pública y Consumo. Las direcciones generales de Salud Pública, de Consumo, de Calidad, Acreditación e Inspección, la Agencia Antidroga, y los institutos regionales de Salud Pública y Consumo dependerán de la viceconsejería dirigida por Faustino Rodríguez-San Pedro.
Otro cambio es que las direcciones generales de Aseguramiento y Atención al Paciente y de Coordinación Sanitaria, Participación y Relaciones Institucionales se funden en una sola denominada ‘Dirección General de Atención al Paciente y Relaciones Institucionales’, vinculada a la Viceconsejería de Asistencia e Infraestructuras Sanitarias.
De dicha Viceconsejería dependen también las direcciones generales de Farmacia y Productos Sanitarios, Recursos Humanos, Informática, Comunicaciones e Innovación Tecnológica, y la Red Sanitaria Única de Utilización Pública. Según la nueva estructura de la Consejería, el titular de la Red ejercerá la superior dirección del Servicio Madrileño de Salud.