El conseller de Sanidad ofrece la posibilidad de que los centros mas eficientes atiendan pacientes de otros hospitales.
El Médico interactivo, Vicente Martínez, Valencia.- El conseller de Sanidad de Valencia, Vicente Rambla, ha ofrecido la posibilidad, a los hospitales que mejor gestionen sus listas de espera, de ‘quitar’ pacientes de los otros centros que presenten una mala organización de sus intervenciones clínicas. La situación que se genera es que sólo aquellos hospitales con equipos de quirófanos eficientes serán los que trabajarán por las tardes, recibiendo una remuneración adicional por acabar con las listas de espera tanto de su hospital como del resto de centros médicos, según han informado fuentes oficiales.
Sin embargo, el gabinete del conseller ha establecido unos criterios de selección para participar de los servicios de autoconcertación para la reducción de la lista de espera quirúrgica. Entre estos criterios se encuentra el ratio de especialistas por población, en el que se expone que los centros que tengan muchos especialistas para cubrir una población escasa, no podrán participar, porque significará que no son lo suficientemente eficientes.
Del mismo modo, tampoco se incluirá a los hospitales en los que sus médicos hagan una sobreutilización de los procesos e incluyan a más personas de las que corresponda en las listas de espera porque no gestionen bien sus jornadas de quirófano. También se valorará negativamente a aquellos servicios clínicos que tengan una demora media superior a lo habitual. Por lo que se sancionará a los que tengan demoras de seis meses, cuando el resto de centros, en determinadas especialidades, tengan de sólo tres.
El conseller de Sanidad también ha establecido el ratio E/D (relación entre la espera) en el que se cuantifica el tiempo que han esperado los pacientes intervenidos y la demora, o tiempo que están esperando los pendientes de intervención. De esta manera se medirá el manejo adecuado de la lista de espera, de forma que es mayor que (1) cuando se da prioridad a los pacientes más antiguos y menor que (1) cuando se da prioridad a los pacientes más recientes, acumulando pacientes antiguos. Se valorará negativamente el que sea inferior a (1,1). Es decir, que aunque sean patologías más complejas, no se podrán marginar a pacientes frente a otros que requieran intervenciones más sencillas.
Este sistema cumple dos funciones, según Sanidad, por un lado la de poder participar del plan de tarde para reducir listas de espera, y por otro, hacer un análisis de cómo está la situación en cada hospital.