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» La consejera de Salud de la Generalitat catalana quiere ampliar las funciones sanitarias de los enfermeros para contrarrestar los efectos de la gripe y el invierno.
Esta noticia se publicó el 14 de November de 2005 y está archivada en Cataluña.

El Semanal digital. Marina Geli está aprovechando la corriente europea de reforma de las carreras profesionales y de competencias sanitarias para abrir importantes debates en la sanidad española. El último lo ha suscitado su propuesta de que los enfermeros realicen, a partir del 1 de diciembre, la primera visita para los casos leves de gripe en los ambulatorios de Cataluña. Con ello, la Generalitat quiere evitar la saturación de las urgencias como consecuencia de la gripe, como sucedió el año pasado.

La medida ha tenido una excelente acogida por parte del presidente de los enfermeros españoles, Máximo González Jurado, si bien desde el colectivo médico se ha criticado y reclamado el aumento de las plantillas para hacer frente a la presión asistencial que sufren las consultas de atención primaria y los hospitales.

Inglaterra y Francia están también cuestionando los límites entre profesiones sanitarias, a propósito del proceso abierto de convergencia de los estudios universitarios superiores en Europa. Entre los objetivos se busca una mayor coordinación y cooperación entre sanitarios en beneficio de los ciudadanos y una respuesta más eficaz a nuevas demandas sociales y al profundo cambio demográfico de Europa.

El Gobierno británico estudia en la actualidad la autorización tanto a enfermeras como farmacéuticos para prescribir medicamentos, reservada exclusivamente en España a la profesión médica.

En Francia, los ministros de Salud y de Educación Superior mantuvieron ayer una reunión para favorecer las llamadas pasarelas interprofesionales, promover nuevas especialidades – coordinación de los cuidados de salud, la reanimación, el ejercicio quirúrgico o la investigación clínica, entre otras en enfermería- o delegar nuevas tareas que, actualmente, exigen la intervención exclusiva de los médicos.

Las autoridades sanitarias españolas se mantienen, de momento, al margen de estas tendencias y apenas se ha producido un tímido avance en la llamada Atención Farmacéutica, que permite rentabilizar la amplia red española de farmacias a través de una mayor implicación de los boticarios en el control y seguimientos de los tratamientos farmacológicos.

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