INICIO

» La Conselleria de Salut a elaborado un plan para que los enfermeros y farmaceúticos puedan atender los casos leves de gripe.
Esta noticia se publicó el 14 de November de 2005 y está archivada en Cataluña.

Con el objetivo de afrontar la epidemia este invierno, el plan amplía las competencias de los sanitarios. El proyecto fomenta que el usuario cuide de sí mismo para evitar la saturación de los médicos. El proyecto concede a los enfermeros de los CAP autoridad para extender bajas laborales y si una semana después sigue enfermo, deberá visitar al médico.

El Periódico de Catalunya. Una fiebre poco alta, el dolor general de huesos y la postración absoluta que causa la gripe en una persona sana no deberían motivar una visita al médico, sino que podrían ser resueltos por su enfermero, los farmacéuticos o el propio afectado, si ha sido bien informado. Ése es el eje central del plan de invierno que ha elaborado la Conselleria de Salut, en previsión de que esta temporada se produzca una epidemia gripal que, como ocurrió el año pasado, sature las consultas de los médicos de familia y colapse todo el sistema sanitario.

Los responsables del Institut Cata la de la Salut (ICS) consideran que tanto los enfermeros como los farmacéuticos están capacitados para atender, y solucionar, problemas de salud poco complejos. En el caso de enfermería, la intención de Salut es cederles la opción de llevar su propia agenda de citas, tanto para visitas en persona como consultas telefónicas, de forma que los ciudadanos puedan pedirles hora para ser atendidos por ellos.

“Cada año, cuando hay epidemia de gripe, se multiplican las visitas al médico por enfermedades que desaparecen espontáneamente y por las que, hace años, no se exigía la atención de los servicios sanitarios”, afirma Ramon Morera, responsable de la atención primaria en eI ICS, en un documento que Salut ha dirigido a los colegios de enfermería y farmacéuticos.

En él se describen los malestares y circunstancias personales que podrían ser detectados y tratados por ambos colectivos profesionales, y qué casos deberían ser objeto de visita médica. Los menores de 15 años con infección bronquial, y los adultos que, además de gripe, sufren cardiopatía crónica, diabetes poco controlada, sida, o insuficiencia respiratoria, entre otros procesos, se encuentran entre éstos últimos.

Los adultos sanos que, de pronto, sufran fiebre, tos, dolor de cabeza, congestión nasal, dolor de oídos y debilidad, es decir, quienes inicien una gripe, no necesitan ir al médico, describe Morera, que excluye de ese consejo a quienes sufran fiebre “muy alta” y ahogo. “En cualquier caso, todos los usuarios que quieran ser visitados por un médico lo serán - puntualiza -. Se trata de actuar con normalidad, sin crear problemas”.

AUTORIDAD Y EXPERIENCIA

La experiencia de otros países avala que, ante dolencias no graves, el enfermero es tan eficaz como el médico, añade Morera. “Su contacto diario con todo tipo de enfermos y el sentido común, ese que antes aplicaban las abuelas con toda naturalidad, les da autoridad para discernir cuándo conviene la intervención del médico o cuándo es suficiente con sugerir cama y reposo - dice -. Y lo mismo ocurre con los farmacéuticos”.

El proyecto, sin precedente en España, ha chocado con el CoLlegi d’lnfermeria de Barcelona, que se niega a admitir que este colectivo asuma la función de diagnosticar y tratar infecciones respiratorias leves, algo que, según Mariona Creus, presidenta de dicho organismo, “no se ajusta a la legislación vigente”.

“Las enfermeras tenemos un potencial que no se está utilizando, pero diagnosticar y prescribir fármacos es competencia exclusiva de los médicos - asegura Creus en un informe dirigido al ICS -. Si la Generalitat quiere concedemos esa función, antes, se deberá modificar la ley de las profesiones sanitarias (de ámbito estatal) y determinar qué fármacos podemos recetar las enfermeras”.

El Consell de CoLlegis de Farmaceutics de Catalunya (CCFC), en cambio, ha acogido con total satisfacción la iniciativa. “Este plan da carta de naturaleza a algo que el farmacéutico ya hace - afirma Maria Teresa Bassons, secretaria del CCFC -. Bien coordinados con los médicos, y siguiendo sus pautas, podemos ayudar a que no se colapse el sistema sanitario en caso de epidemia gripal”.

La función terapéutica de esos dos colectivos quedará circunscrita a la fase más crítica de la epidemia de gripe, un período que los técnicos de Salut prevén que se inicie en la segunda quincena de diciembre, y que se prolongue hasta febrero.

“El año pasado, en esas seis semanas los centros de asistencia primaria (CAP) atendieron a 2.400.000 personas, que pidieron visita hasta tres veces cada una - asegura Morera -. Los 3.300 médicos de familia que trabajan en Catalunya veron cada día a más de 200.000 enfermos, una actividad excesiva”. El denominado Pla d’Hivern de este año parte de la hipótesis de que 2.500.000 ,ciudadanos sufrirán gripe o una infección respiratoria.
Muchos de esos pacientes, prevé el proyecto, también podrían solucionar su malestar recibiendo información sobre cómo cuidar de sí mismos. El concepto de autocura tiene un lugar importante en la filosofía que Salut quiere introducir en la asistencia primaria. Sus páginas web ya incluyen esta función. “Los folletos sobre autocuración pueden ayudar a que los usuarios sepan cómo aliviar una tos o una fiebre moderada sin necesidad de ir al médico — dice Morera –. El objetivo no es reducir el trabajo del facultativo, sino racionalizar la asistencia”.

Todo este operativo, resume el representante del ICS, parte del supuesto de que el próximo invierno no se producirá la temida pandemia causada por una mutación del virus de la gripe aviaria. “Los casos de gripe humana que ya están ocurriendo en el extremo oriente corresponden a los virus previstos en las vacunas que estamos administrando - asegura -.

Confío en que cuando la gripe llegue aquí, sabremos tranquilizar a la población y convencerla de que no es la gripe aviaria”.

Los facultativos dejan de ser los únicos autorizados para firmar la baja laboral:

El proyecto con que Salut prevé afrontar una posible epidemia gripal concede a los enfermeros de los CAP autoridad para extender bajas laborales. Al igual que cuando el documento lo firma un médico, el usuario deberá pasar un control a las 72 horas y, si una semana después sigue enfermo, deberá visitar al médico.

Como ocurre con las recetas de fármacos, el Col-Legi d’lnfermeria de Barcelona (CIB) se ha dirigido al ICS recordándole que “aunque la enfermera está plenamente capacitada para decidir cuándo conviene extender un parte de baja laboral”, antes de adjudicarles esa función la Generalitat deberá cambiar la ley que, ahora, sólo autoriza al médico a certificar que un empleado no está en condiciones de trabajar. El CIB aprovecha esta circunstancia para recordar a Salut que las bajas laborales deberían concederse, casi siempre, a sugerencia de los enfermeros, que son quienes conocen la situación personal del enfermo.

subir
© FAECAP 2005. Todos los derechos reservados