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» Primaria busca aumentar la intensidad de los tratamientos antitabaco en los centros de salud
Esta noticia se publicó el 28 de December de 2005 y está archivada en Asturias.

Un equipo de enfermería, formado este año, intentará elevar la eficacia de los programas

La ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco implica a las administraciones públicas en el desarrollo de programas de prevención y tratamiento contra el tabaquismo. Por eso, los responsables de Atención Primaria en Gijón han marcado como objetivo del 2006 aumentar la eficacia de las terapias de deshabituación tabáquica que se pueden llevar a cabo en los centros de salud del concejo y los limítrofes. Terapias que en la actualidad son puntuales y poco homogéneas.

Precisamente para paliar eso, el pasado mes de noviembre 17 profesionales de enfermería concluyeron su período de formación en técnicas de deshabituación tabáquica en Atención Primaria. Un plan formativo que arrancó en los primeros meses del año, con el doctor Roberto Secades, del departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo como docente. Ellos serán el grupo de referencia en el área V (pertenecen a la práctica totalidad de los centros de salud de Gijón-Carreño y Villaviciosa) para llevar adelante los programas de apoyo a los fumadores que quieran dejar el consumo de tabaco a partir de ahora.

«En muchos centros de salud hay profesionales desarrollando iniciativas en sus consultas, o incluso con pacientes de otros cupos, basadas sobre todo en el consejo anti-tabaco. Y en algún centro, de forma puntual, se han llegado a desarrollar terapias más intensivas, bien en colaboración con la Asociación contra el Cáncer o con personal de la red sanitaria. Pero, en todo caso, son acciones individuales y heterogéneas», explicó Fernando Alonso, director de enfermería del área V y recién doctorado en Psicología con una tesis sobre tratamientos de deshabituación.

Identificar en las consultas
Conscientes de esa heterogeneidad en las acciones, y también del compromiso que adquiere la Administración sanitaria con la nueva ley, la planificación de trabajo de los centros de salud para el próximo año llevará incluido el aumentar la formación a otros profesionales (médicos y enfermeras) además del equipo de referencia. «El reto es incrementar la efectividad de las intervenciones que se pueden llevar a cabo para estimular el abandono del hábito, en un entorno tan privilegiado como es la Atención Primaria», explicó Alonso. Eso pasa por alcanzar una situación básica: «que en todas las consultas, cuando llegue un paciente, se identifique si es o no fumador, independientemente del motivo por el que acuda al centro. Y si lo es, que se evalúe su estado de motivación para dejarlo o no. Siempre se le pueden ofrecer consejos, y con algunos se podrán desarrollar técnicas que se han demostrado eficaces, así como seguimiento en su terapia si quiere», desgranó Alonso. La base general será el consejo en consulta y el apoyo con material elaborado específicamente para las acciones anti-tabaco. Pero, además, también se intentarán poner en marcha «o bien en cada centro, o a nivel general del área, unas terapias psicológicas más intensivas que liderarán los profesionales que se han formado este año. Podrán ser individuales o grupales, y esperamos poder ofertarlos a aquellas personas que no son capaces de dejar de fumar con la intervención básica», expuso el director de enfermería.

Su tesis doctoral, que versó sobre los tratamientos a desarrollar en Atención Primaria, da un éxito mínimo en la deshabituación en este entorno del 12% -con el consejo-, o el 40% en las terapias psicológicas más intensivas.

Otra parte del trabajo de este año será la intervención comunitaria para la prevención, que se iniciará en el ámbito educativo, con ofrecimiento incluido de talleres de deshabituación para profesores.

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