El l consejero madrileño engloba esta medida dentro del Plan de Atención Primaria y afirma que supondrá “una mejora sustancial en las esperas de los pacientes”.
E.P., Madrid.- El consejero madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, ha asegurado que la medida avanzada por la presidenta para la prescripción de pruebas diagnósticas por los médicos de Atención Primaria también llevará aparejada un incremento de los recursos humanos en los propios centros de salud. Según el consejero, esta iniciativa forma parte del Plan de Atención Primaria que el Gobierno regional quiere desarrollar este año.
El consejero aprovechó para calificar este Plan como “la piedra angular” del trabajo de su departamento en 2006, aseguró. Y dentro de ese plan, dijo, la autorización a los profesionales para la prescripción de ciertas pruebas diagnósticas en Primaria “va a significar -auguró- una mejora sustancial en las esperas de los pacientes” no sólo en infraestructuras sino también en la dotación de “recursos humanos sanitarios y no sanitarios” para este nivel asistencial.
Asimismo, el consejero de Sanidad y Consumo avanzó que en las próximas semanas se presentará el nuevo mapa sanitario de la región, planificado teniendo en cuenta los crecimientos urbanísticos y poblacionales previstos hasta 2012. En este sentido, consideró que las nuevas zonas básicas de salud en que quedará dividida la Comunidad de Madrid constituirán “una herramienta fundamental gobierne quien gobierne” para entonces, lo que evitará “ir por detrás de las necesidades”, manifestó Lamela.
Por su parte, el sindicato Médicos de Madrid-CESM valoró positivamente la “voluntad” del Gobierno regional de “agilizar” la demora diagnóstica mediante esta medida, si bien consideró que lo importante en este ámbito es que haya “un buen nivel de coordinación” entre la Atención Primaria y la Especializada. Según el sindicato, hasta ahora los médicos de Primaria, tanto los de familia como los pediatras, ya prescriben algunas pruebas, fundamentalmente radiografías y analíticas, cosa que no ocurre con las de alergia ni otras de diagnóstico por imagen, tales como TACs y escáner.
A su juicio, por tanto, lo deseable “no es sólo que los médicos de Primaria pidan más pruebas, sino que efectivamente exista un buen nivel de coordinación para que esas pruebas luego no se repitan en Atención Especializada, cosa que ha venido y viene ocurriendo”.
Así, consideran que muchas veces ha ocurrido que “Primaria solicitaba las pruebas para valorar la situación de un paciente; a la vista de esas pruebas diagnósticas se remitía al especialista, y éste, bien en el centro de especialidades bien en el hospital, las repetía”, lo cual “duplicaba el gasto, las molestias al usuario y el tiempo en que se intervenía, sobre todo si esas pruebas se retrasan”.
Médicos de Madrid-CESM advirtió que la reducción de la demora diagnóstica ha sido una reivindicación “más planteada incluso” que la quirúrgica, pues la consideran “el auténtico cuello de botella” de la sanidad pública, pero objetó que “habrá que ver cómo se desarrollan los planes a través de la Consejería de Sanidad, en la medida en que lo que ha faltado hasta ahora es la coordinación”.