“Aproximadamente un 10-12% de los pacientes con el diagnóstico de DCL acaban progresando a una demencia al cabo de 1 año. Es decir, en un periodo de tres años aproximadamente un 30-36% de los pacientes acabarán desarrollando una demencia, lo más probable es que evolucionen a un enfermedad de Alzheimer, por ser el tipo más frecuente de demencia”, señala el Dr. Fernández. “Hay que hacer diagnósticos muy precoces, en la fase más incipiente de la enfermedad y disponer de tratamientos que retrasen la aparición de la pérdida de memoria y acorten el tiempo de discapacidad. Lo más importante en términos científicos y de cara a los ciudadanos es la prevención de la enfermedad y el desarrollo de tratamientos o tecnologías que garanticen la autonomía funcional del enfermo tanto tiempo como sea posible”, afirma el Prof. Martínez Lage.
buscasalud.com, Bilbao.- Los esfuerzos de los neurocientíficos en los últimos 25 años han permitido conocer las claves de la enfermedad casi en su totalidad. Esto abre una firme esperanza de que estemos en vísperas de conseguir que los síntomas discapacitantes de la enfermedad de Alzheimer causados por la neurodegeneración sean retrasados de manera significativa. Actualmente los esfuerzos científicos para descubrir nuevos medicamentos se centran en agentes que retrasen o frenen la progresión de la enfermedad.
No existe un tratamiento curativo de la EA, ya que se desconoce su causa, pero sí se dispone de tratamientos útiles y eficaces para el control de los síntomas. Con estos tratamientos se llega a mejorar la calidad de vida de los pacientes y, por tanto, también la de los cuidadores. En la actualidad el tratamiento farmacológico en la enfermedad de Alzheimer comprende dos grupos de fármacos: anticolinesterásicos y memantina
Según los expertos, el reto de retrasar o eventualmente prevenir el daño cerebral tiene una importancia mucho mayor en la economía de la salud y el bienestar de la población que la preocupación actual por su impacto en la mortalidad.
La enfermedad de Alzheimer (EA) sigue siendo la causa más frecuente de demencia de todos los grupos de edad. Se estima que entre 400.000 y 600.000 españoles mayores de 65 años sufren demencia. Entre el 38% y el 75% de estas corresponderían a la enfermedad de Alzheimer.
Dentro ya del siglo XXI, la mortalidad debida a la demencia o Alzheimer ha ido creciendo en todos los países desarrollados a medida que, por fortuna, otras causas de muerte, como el cáncer y el infarto de miocardio, disminuían. No obstante, no son las tasas brutas de mortalidad por enfermedad de Alzheimer las que preocupan a los médicos sino las de prevalencia e incidencia.
Según el Prof. José Manuel Martínez Lage, coordinador del Comité Científico de CEAFA y Profesor Honorario de Neurología de la Universidad de Navarra “el Alzheimer es un problema social y no solo un problema de los enfermos y de sus familias. Impacta en la sociedad y en la política económica de las naciones. Sigue haciendo falta realizar campañas de educación pública para hacer llegar a la gente las razones por las cuales todos, en tanto que sociedad, debemos estar seriamente preocupados por la enfermedad de Alzheimer y hemos de apoyar la investigación para conquistar esta enfermedad”.
“La posibilidad de retrasar o eventualmente prevenir el daño cerebral tiene una importancia mucho mayor en la economía de la salud y el bienestar de la población que la preocupación actual por su impacto en la mortalidad. Si se consigue retrasar cinco años el inicio de los síntomas en todos los grupos de edad mayores de 65 años, el número de enfermos y el coste de la enfermedad quedaría reducido a la mitad”, añade el Prof. Martínez Lage.
Por esta razón, más de una docena de expertos de reconocido prestigio se dan cita en Bilbao durante los días 16 y 17 de febrero en el XI Curso Nacional de Alzheimer: nuevos Paradigmas, organizado por Laboratorios Andrómaco y la Fundación Grünenthal, para abordar los aspectos más relevantes en la enfermedad de Alzheimer.
Este año el XI Curso Nacional de Enfermedad de Alzheimer, coincide con el primer centenerario de la presentación del caso de Auguste Deter por parte de Alois Alzheimer (Tubinga, noviembre de 1906), lo que ha producido un cambio de paradigma médico-científico en el abordaje de esta enfermedad.
“Los objetivos del curso son una puesta al día en la enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias. Aportando información fundamentalmente a neurólogos, y a otros médicos implicados en el diagnóstico de los pacientes con demencia. Se expondrán los principales avances en las técnicas de neuroimagen, en la patología molecular, y en los fármacos disponibles. También se expondrán los ensayos clínicos que están en curso, y los fármacos que pueden ser prometedores, principalmente fármacos antiamiloide y otros”, explica el Dr. Manuel Fernández, del Servicio de Neurología del Hospital Cruces de Bilbao.
La importancia del diagnostico en la fase preclínica
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónica que se caracteriza por una progresiva pérdida de las funciones cerebrales que limita la actividad física y social.
Una de las mayores dificultades en el abordaje de esta enfermedad es el diagnóstico precoz, ya que al inicio sus síntomas pasan desapercibidos o se confunden con las consecuencias lógicas de la vejez.
Según el Prof. Zarranz, “el diagnóstico de la demencia en general y de la enfermedad de Alzheimer continua siendo un desafío. Fundamentalmente el diagnóstico es clínico, la combinación de una exploración neurológica, neuropsicológica, el empleo de técnicas de neuroimagen (RMN, SPECT, PET) nos permiten realizar un diagnóstico de probabilidad con bastante precisión”.