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» Opinión de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria sobre el Plan de mejora de la Atención Primaria en la Comunidad de Madrid.
Esta noticia se publicó el 8 de May de 2006 y está archivada en Madrid.

El Médico Interactivo.- Ana Pastor y Paulino Cubero (Presidenta y Vicepresidente de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria).- Por consenso de todos los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid, la Consejería de Sanidad y Consumo recibió el mandato de elaborar un Plan de Mejora de la Atención Primaria. La mera existencia del Plan es positiva, ya que reconoce una situación problemática de crisis sostenida y permite abordar las posibles soluciones. La metodología de trabajo escogida permitió una amplia participación con representación de directivos de Atención Primaria, Sociedades Científicas, Colegios profesionales y las distintas Direcciones Generales de la Consejería relacionadas con la A.P. Como Sociedad Científica, la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria (SMMFYC) no podía desaprovechar la oportunidad de influir en los políticos y centros de decisión para que nuestra visión de nuestro trabajo sea compartida, aceptada y aplicada.

Dividido en cuatro grandes apartados, se planteó como un análisis y corrección de los aspectos menos funcionales del actual sistema, persiguiendo una homogeneidad de planteamientos entre áreas y centros de salud, que asegure unos mínimos de calidad para todos los ciudadanos. En ningún momento se planteó una redefinición del modelo sanitario o cambios apreciables en las estructuras, pues en el ánimo de la mayoría está la validez del sistema de trabajo siempre que se corrijan los defectos heredados o los aspectos nunca desarrollados.

El primer bloque de medidas está orientado a las necesidades de los ciudadanos, basado principalmente en la rezonificación que acerque físicamente los centros de salud a la población atendida, facilitar el acceso a la citación y a la consulta, y en mejorar la cartera de servicios, la prestación farmacéutica y la capacidad resolutiva en todas las áreas de atención.

Respecto a los profesionales, el interés principal radica en el reconocimiento de la necesidad de adecuar los recursos a la población para resolver la saturación acumulada en los últimos años. De este modo, será posible abordar el resto de las mejoras que incluyen los aspectos de formación continuada, acceso a la investigación o el desarrollo de la carrera profesional. También la necesidad de redefinir el modelo de directivos desde el propio centro de salud a las gerencias. Un debate solamente apuntado en la discusión es la necesidad de conciliar la vida personal y familiar de los trabajadores de Atención Primaria respetando la accesibilidad de los pacientes y sus preferencias, pero también la racionalización de los horarios de tarde y la dimensión de los servicios de urgencias.

El grueso de las medidas se enmarcan en el terreno de la organización y, a nuestro juicio, el avance principal es el intento de mejorar la relación entre niveles con el aumento de la capacidad resolutiva de Atención Primaria. Esto pasa necesariamente por el desbloqueo en el acceso a los recursos diagnósticos, que carente de directrices presenta graves diferencias entre las distintas áreas de la CAM. El compromiso de elaboración de un Catálogo de pruebas diagnósticas que garantice el acceso a la mayoría de las técnicas es una buena noticia para pacientes, médicos de familia y otros especialistas que verán disminuir la carga burocrática que acarrea el sistema.

El anuncio simultáneo de la creación de la figura del “Médico especialista consultor”, puede ser un elemento facilitador de la comunicación entre niveles, necesitados de vías ágiles que integren la atención al paciente. Sin embargo, falta la universalización del acceso a internet para los médicos de familia, tanto para la búsqueda de información en la red como para la comunicación de los médicos a través del correo electrónico.

Además, es necesario aprovechar las posibilidades organizativas de las nuevas tecnologías para hacer más eficiente la historia clínica en un marco de datos compartidos frente al panorama de datos multiplicados actual. Esta mejora de la comunicación no se vería limitada al flujo de datos y pacientes entre Primaria y Especializada, sino también con los servicios sociales, las urgencias, la salud pública y cualquier otro agente de salud implicado. Un último e importante aspecto es el desarrollo de sistemas de información potentes que permitan un avance continuo de estrategias de salud, con el acceso de los profesionales a la calidad de su trabajo y al impacto en los indicadores de salud, de una forma casi inmediata. En este aspecto, esperamos que el actual proyecto de Historia Clínica Única sea reorientado para dar cabida a las expectativas de los profesionales, recogiendo las necesidades de mejora, manteniendo la información registrada y evitando riesgos derivados de una puesta en marcha precipitada por intereses ajenos a las necesidades de profesionales y pacientes.

De llevarse a cabo en todos sus aspectos significaría una garantía para la próxima década, pero para ello es necesario que se complete el cuadro mediante la asignación de recursos concretos y el respeto a los plazos de ejecución a cada una de las propuestas.

Pensamos que el Plan de Mejora contribuirá a situar a la Atención Primaria en el lugar que le corresponde del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid; pero creemos que hay que ir más allá: que los políticos y gestores comiencen a ser conscientes de que el primer nivel de atención tiene actuaciones más efectivas y eficientes sobre la salud de los ciudadanos y que esto debería tener un importante peso específico a la hora de planificar actuaciones y dotar de recursos.

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