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» El hospital de Montilla impulsa un nuevo sistema de atención personalizada a los pacientes.
Esta noticia se publicó el 10 de May de 2006 y está archivada en Andalucia.

La ‘enfermera responsable’ valora cada caso, planifica los cuidados y coordina a los profesionales de atención primaria y especializada para mejorar la asistencia

El Hospital de Montilla (Córdoba) ha implantado una nueva metodología de cuidados de enfermería para responder a las necesidades individuales de los pacientes. Para ello, ha creado la figura de la ‘enfermera responsable’, que gestiona el caso de cada paciente de forma personalizada, valorando sus necesidades y las de su familia, planificando los cuidados que va a requerir, evaluando los resultados y sus avances.

Todo ello lo realiza de forma coordinada tanto con los profesionales médicos y enfermeros del propio hospital como con las enfermeras de enlace comunitario y las enfermeras de familia, de tal forma que el centro de estos cuidados sea el paciente.

La directora de Cuidados de Enfermería del Hospital de Montilla, Carmen María Alba, ha señalado que “esta forma de cuidar produce una enorme satisfacción tanto al paciente como a la enfermera, pues se mejora la comunicación entre ambos y se establece una estrecha relación terapéutica que permanece más allá del ingreso hospitalario”.

“Esta labor cuidadora no se entiende como una actuación puntual, sino como un proceso continuo donde el hospital y el centro de salud, a través de la enfermera responsable y la comunitaria respectivamente, trabajan de manera integral para que el ciudadano tenga cubiertas adecuadamente sus necesidades, independientemente de donde se encuentre. La atención sanitaria debe ser capaz de reconocer y actuar sobre las respuestas humanas particulares que cada persona va a manifestar, incluso en situaciones clínicas aparentemente similares”, apunta Alba.

La metodología de cuidados que ha adoptado el Hospital de Montilla se basa en la distribución enfermera-paciente de asignación primaria, es decir, cada paciente tiene una enfermera de referencia que en cada turno le proporciona todos los cuidados que precisa, asegurando así la continuidad de los mismos.

Este sistema se diferencia de la tradicional división por tareas, en la que cada enfermera se ocupaba aplicar una sola acción a todos los enfermos (toma de temperatura, extracción de sangre, dispensación de medicamentos…). Así, con la personalización de cuidados, es la enfermera responsable la que ofrece todos los cuidados a un mismo paciente, aumentando la calidad de su atención al conocer más de cerca sus necesidades.

Tipología

El proyecto de personalización de cuidados se ha centrado en tres tipos de pacientes: los hospitalizados con características especiales, las mujeres que acuden al centro a dar a luz y los enfermos que son intervenidos quirúrgicamente. Cada grupo es atendido por un tipo de enfermeras responsables -hospitalización, matronas y enfermeras de quirófano, respectivamente-.

Todas ellas se presentan al paciente informándoles de que son su enfermera responsable de cuidados y del fin de su trabajo durante el tiempo que dure su proceso de salud. Para que el paciente siempre la tenga identificada, se le hace entrega de una tarjeta de visita con su nombre, teléfono de contacto, e-mail y el desglose de sus funciones, así como de un pequeño regalo que sirve a su vez de soporte para que el paciente pueda dejar la tarjeta de su enfermera en un sitio visible.

Cada uno de los grupos de enfermeras responsables se encarga de un conjunto de pacientes y sus funciones varían en virtud de éstos. Así por ejemplo, las de hospitalización se centran en pacientes especiales: reingresados frecuentes que no poseen cuidador principal; enfermos terminales; aquellos que poseen problemas sociales asociados a problemas de salud; niños en los que puedan coexistir problemas familiares; aquellos en los que un diagnóstico reciente de una enfermedad produce un gran impacto tanto en el propio paciente como en la familia; y, por último, los que necesitan un elevado nivel de cuidados en el domicilio derivados de un deterioro cognitivo o de movilidad.

Por su parte, las matronas del centro tienen el trabajo organizado de forma que, en un porcentaje próximo al 90% de nacimientos, es la misma matrona la responsable de seguir todo el proceso de dilatación y la asistencia al parto de la misma gestante. Ello facilita que exista una mejor comunicación, asegurando también una mayor intimidad de la paciente y haciendo más eficaz la educación sanitaria con respecto a los cuidados de la madre y el recién nacido.

También para las familias existen ventajas, ya que son más partícipes del proceso del parto. La coordinación con atención primaria es igualmente fundamental para asegurar una mejor atención a estas mujeres. Para eso, se realiza un trabajo conjunto entre las matronas del hospital y las enfermeras de familia de la zona.

Compromiso

Por último, las enfermeras del área quirúrgica reducen la ansiedad del paciente ante una intervención, garantizando la continuidad de cuidados desde el quirófano hasta que éste es hospitalizado posteriormente. De esta forma, las enfermeras realizan la llamada visita prequirúrgica previa a la operación, explicándoles detalladamente el proceso, los cuidados e incluso las posibles sensaciones que puede experimentar durante el mismo, con lenguaje sencillo, comprensible y sin tecnicismos.

“Sin duda, las enfermeras tienen un compromiso con la sociedad y desde el Hospital de Montilla ese compromiso se traduce en proporcionar cuidados de enfermería personalizados, integrales, continuados, de calidad y seguros a los usuarios”, añade la directora de Cuidados de Enfermería

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