El Médico Interactivo.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hoy que trece empresas farmacéuticas han acordado retirar paulatinamente los medicamentos para el tratamiento oral de la malaria o paludismo que sólo contienen artemisinina, tal y como les pidió el organismo sanitario de la ONU.
El tratamiento basado exclusivamente en la artemisinina, utilizado sobre todo para tratar la malaria no complicada, acelera la aparición de resistencia a ese producto en los parásitos causantes de la enfermedad.
En cambio, cuando se utiliza correctamente en combinación con otros antipalúdicos sintéticos (lo que se conoce como Tratamientos Combinados de Artemisina, TCA), la eficacia de ese compuesto como curación del paludismo no complicado alcanza casi el 95 por ciento y el parásito difícilmente se vuelve resistente al fármaco.
Por ello, al comienzo del año la OMS pidió a las farmacéuticas que dejaran de comercializar sus medicamentos para combatir el paludismo basados únicamente en el suministro oral de artimisinina, muy utilizada en la medicina tradicional china.
Hasta el momento, la organización internacional -que hace cuatro años ya pidió a los gobiernos afectados que apostaran por los TCA- ha identificado a 23 compañías farmacéuticas que los comercializan.
Ahora, trece de ellas se han comprometido a dejar de hacerlo y “el resto han manifestado que están dispuestas a colaborar con la OMS en ese sentido”, apuntó el director general de la organización, Lee Jong-wook, a través de un comunicado.
Asimismo pidió a toda la industria que avance hacia la plena implantación de los TCA “a fin de seguir garantizando la eficacia de estos tratamientos que salvan vidas”.
La OMS asegura que seguirá vigilando estrechamente a las empresas que todavía no se han pronunciado al respecto y que asesorará a los fabricantes de TCA que deseen obtener la certificación de que sus productos cumple la normativa internacional sobre eficacia, seguridad y calidad.
Igualmente, la organización sanitaria con sede en Ginebra también ha exhortado a los organismos nacionales de reglamentación farmacéutica de los países con malaria endémica a que prohíban la comercialización de monoterapias de artemisinina oral.
Desde enero de 2006, trece países han anunciado que retirarán la autorización de comercialización de esos medicamentos y otros tres ya han empezado a trabajar en ello.
“Si se quiere eliminar la demanda de píldoras que contengan sólo artemisinina, los gobiernos nacionales tienen un papel crucial que desempeñar”, apuntó el director del Programa Mundial contra la Malaria de la OMS, Arta Kochi.
La malaria mata a cerca de un millón de personas al año, la inmensa mayoría en África, donde provoca nueve de cada diez víctimas y supone la primera causa de muerte entre los niños menores de cinco años.
Su parásito -trasmitido a través de la picadura de la hembra del mosquito anofeles si ésta ha picado previamente a un enfermo- contagia a unos 400 millones de personas anualmente, según cálculos de la OMS.