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» Médicos, farmacéuticos y enfermeros del distrito bahía de Cádiz-La Janda consiguen que la prescripción por principio activo supere el 70 por ciento.
Esta noticia se publicó el 14 de May de 2006 y está archivada en Andalucia.

Una experiencia multidisciplinar en primaria reduce el gasto casi un 8 por ciento.

Correo Farmacéutico.com, Mario Vaillo de Mingo. - En 2003 el distrito Bahía de Cádiz-La Janda, que da cobertura sanitaria a medio millón de habitantes en esta provincia, tenía una desviación presupuestaria superior a un 6 por ciento en el gasto en medicamentos. Tres años después, ese porcentaje es del 1,2 por ciento, pero por debajo del presupuesto asignado. Esto significa una reducción del gasto de un 7,8 por ciento¿Cómo se ha conseguido este cambio? Gracias a una estrategia diseñada por la dirección del distrito y que ha contado con la implicación de todos los profesionales y el liderazgo de los farmacéuticos de primaria, que, en palabras de Fernando Forja, director asistencial del distrito, “se han convertido en profesionales de referencia y están capitaneando esta iniciativa”.

El proyecto, que ha sido premiado por la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria, es un nuevo ejemplo de las posibilidades que ofrece la colaboración multidisciplinar para lograr ahorros y mejorar la prescripción, como ya ha recogido este periódico con experiencias recientes. Según Forja, “la iniciativa se enmarca dentro de la política del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para la promoción del uso racional de los medicamentos” y su puesta en marcha en 2003 estuvo motivada por la desviación presupuestaria, “lo cual exigía mecanismos de actuación rápidos y útiles”.

Acciones planeadas
Esos mecanismos se traducen en distintas actividades simultáneas encaminadas a alcanzar los objetivos propuestos por el distrito: mejorar el perfil prescriptor de los médicos, contener el gasto farmacéutico y mejorar los indicadores de calidad establecidos en los contratos programa anuales.

La primera medida ha consistido en un análisis pormenorizado de los sistemas de información del SAS (base de datos Microstategy) para explotar al máximo sus posibilidades: obtención de los valores de los indicadores preestablecidos por centro, Unidad Clínica de Gestión (UGC) y médico, número de recetas, consumo por grupos terapéuticos, etc.

El análisis de toda esta información ha permitido la realización de informes detallados para que los facultativos conozcan mejor su perfil prescriptor. De este modo, cada facultativo recibe un informe de la cantidad y tipo de Novedades Terapéuticas No Recomendadas (NTNR) que ha prescrito cada mes, así como otro trimestral de los grupos terapéuticos que más gasto generan.

Además, los directores de los centros de salud reciben mensualmente informes individualizados por facultativo. “Hemos huido de actuaciones de tipo fiscalizador”, señala Forja, quien explica: “De lo que se trata es de implicar a todos los profesionales, de hacerles partícipes para que haya un análisis conjunto de los datos, porque hemos detectado que hay muchos aspectos del uso racional del medicamento sobre los que los médicos no tenían suficiente información”.

Entrevistas
Otra de las acciones planificadas en el proyecto es la organización de sesiones y entrevistas individuales en los centros de salud a cargo de un equipo de farmacéuticos clínicos especializados en el asesoramiento para el uso racional. “Contamos para todo el distrito con quince farmacéuticos en plantilla, pero hay tres farmacéuticos clínicos que son los encargados de asesorar en la utilización de los medicamentos y de realizar las entrevistas individualizadas con los directores de los centros y los facultativos que presentan más desviación”.

Cada uno de estos tres farmacéuticos tiene asignado siete centros: “A cada centro acude siempre el mismo farmacéutico, de modo que se convierte en un colaborador activo del resto de los profesionales y ayuda en la resolución de todo tipo de dudas sobre posibles interacciones, pacientes polimedicados, etc”.

El paquete de medidas se completa con la implicación activa de los equipos directivos mediante reuniones del director de Salud del distrito con cada uno de los directores de centro, una revisión de los objetivos en uso racional en productos sanitarios con la dirección de Enfermería y el reforzamiento de las orientación clínica mediante las UGC. “La consecución de los objetivos se traduce en incentivos económicos para los profesionales, pero también incentivos como formación, equipamiento para la unidad, apoyo a la investigación…”.

Por principio activo
Como consecuencia de esta estrategia global se han producido unos resultados muy satisfactorios. Además de la reducción progresiva del gasto entre 2003 y 2005, la prescripción por principio activo (donde Andalucía está logrando grandes avances) se incrementó en más de un diez por ciento y en lo que va de año supera el 75 por ciento, asegura Forja, lo que coloca al distrito Bahía de Cádiz-La Janda, por encima de la media de la provincia, que está situada en un 64,2 por ciento.

Del mismo modo, las mejoras también son evidentes en los diez indicadores evaluados y establecidos en el contrato programa anual, salvo en el caso de la prescripción en antihipertensivos IECA respecto a los ARA II y los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ver tabla). Según Forja, “en ambos casos, hay una gran influencia de la prescripción inducida, por lo que se está trabajando en la actualidad con los hospitales de referencia. De hecho, se está analizando la prescripción por servicios hospitalarios y, además, ya existen indicadores comunes para atención primaria y especializada, por lo que ya todos hablamos el mismo lenguaje”.

La bonanza de estos resultados no impide que el distrito se plantee más retos, como la puesta en marcha de un grupo de trabajo específico sobre residencias, la revisión sistemática de la polimedicación en centros y domicilios por un equipo multidisciplinar y la preparación para la llegada de la receta electrónica.

Un plan de actuación eficaz

Acciones multidisciplinares llevadas a cabo en el distrito Bahía de Cádiz-La Janda:

- Sistemas de información: análisis de todas las posibilidades de información que ofrece la base de datos del SAS (gasto, número de recetas, PVP, etc.).

- ‘Feed-back’ con los profesionales: elaboración de informes individualizados periódicos para mejorar la prescripción; sesiones de Farmacia en los centros de salud; mayor protagonismo del farmacéutico como técnico del medicamento; elaboración de boletines trimestrales con noticias farmacoterapéuticas.

- Entrevistas: entrevistas de los farmacéuticos con los facultativos y los directores de los centros de salud.

- Apoyo directivo: implicación en el proyecto de los equipos directivos y de los mandos intermedios.

- Gestión clínica: potenciación de las Unidades Clínicas de Gestión vinculando su actividad al uso racional de los medicamentos

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