La ley que actualmente se está debatiendo en las cortes, no contempla a los profesionales de enfermería, ni como prescriptores, ni como profesionales implicados en el seguimiento de lo uso racional del medicamento.
Esto constituye, no solo un freno para el desarrollo de la profesión enfermera y su equiparación con otros países, sino que supone sobre todo, y en el mejor de los casos, un desconocimiento y, en el peor, una desconsideración hacia el trabajo que actualmente realizan las enfermeras en el Sistema nacional de Salud.
La prescripción enfermera está reconocida y aceptada en numerosos países del mundo, como Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Brasil, entre otros. En el ámbito de la Unión Europea, hay países como el Reino Unido, Irlanda, Francia o Suecia, que también tienen reconocida esta competencia prescriptora a los enfermeros, de manera que, en virtud de la titulación equivalente y la libertad de circulación, enfermeros españoles pueden prescribir cuando prestan sus servicios en dichos países, tras superar los mecanismos reguladores correspondientes.
En nuestro país, desde hace muchos años, las enfermeras realizan curas donde utilizan apósitos, pomadas, antisépticos…, en función de las características de cada herida y de la evolución de los mismas pauta ya aplica unos u otros productos ¿considera el actual equipo de gobierno del Ministerio que no sabemos lo que hacemos y necesitamos ser supervisadas por otro profesional?, en caso de que sea así, ¿quiere que cumplamos la ley, que otro profesional supervise cada cura, cada petición de material, la evolución de la misma?.
Las enfermeras nos ocupamos del abordaje de las incontinencias, de la reeducación vesical. ¿Se considera desde la mayoría de los grupos políticos y desde el actual equipo de gobierno del ministerio de sanidad que no estamos capacitadas para seleccionar el pañal adecuado?, cuando trabajamos con la familia para el cuidado de un familiar incontinente, ¿deberán ir al médico para que él les diga qué pañal utilizar?.¿No vale el criterio de la enfermera, deberá el médico de nuevo valorar la disposición de la familia, el tipo de incontinencia, o solo se trata de que otro firme lo que nosotras realizamos?
Con los diabéticos, ¿ignoran que el seguimiento de los mismos es llevado acabo por las enfermeras de primaria y que el aprendizaje en el autocontrol lo realizan las enfermeras?, ¿las tiras para realizar el autoanálisis deben ser pautadas por los médicos?, ¿deben ellos asimismo valorar cual es la más adecuada para cada diabético, resolver las dificultades, cambiar de tira si ve que no se adapta? ¿Cuál es el papel de la enfermera? ¿No se nos considera profesionales adecuados para la educación de nuestros pacientes, ni para saber que es más conveniente en su autoanálisis, ni para hacer un seguimiento del tratamiento que lleva el diabético?
¿Quieren que cumplamos la ley?
Las enfermeras cuidamos que nuestros pacientes reciban el tratamiento farmacológico pautado, esto es más importante aun en el caso de los enfermos crónicos, de los ancianos, de los polimedicados, educarles en el buen uso, en la correcta administración, notificar los efectos adversos…, etc.
¿Quieren que cumplamos la ley?
¿O tal vez se considere que, como profesión tradicionalmente femenina, debemos seguir haciendo las cosas, pero que conste otro como responsable?.
El profesional de enfermería lleva tiempo realizando estas y otras actividades por el bien del paciente, por evitar el trastorno que a este le supondría repetir consultas y controles con el único fin burocrático de conseguir una receta, y porque consideramos que ese es nuestro papel y así esta recogido en multitud de foros incluyendo los reales Decretos 55/2005 y 56/2005, de 21 Enero, reguladores de estudios oficiales universitarios de Grado y de Postgrado, la nueva regulación profesional, contenida en la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de profesionales Sanitarias, el Real Decreto 450/2005, de 22 de abril, de Especialidades de Enfermería, los respectivos Estatutos profesionales y restante normativa especifica, que han configurado a la enfermería como profesiones con competencias, autonomía y responsabilidad propias.
Las enfermeras estamos para cuidar y para fomentar el autocuidado, ¿piensa la actual ministra que no estamos capacitadas para pautar lo que se deriva de nuestro cuidado? ¿Sabe que en otros países si? ¿Sabe que somos de los países que mejor formación tenemos? ¿Sabe que nuestras enfermeras son solicitadas y valoradas como profesionales excelentes en todos los países? ¿Usted no comparte esa opinión? ¿Usted aceptaría la prescripción de un medicamento por parte de SU enfermera? ¿Usted confiaría en su criterio profesional, como confía en otros profesionales de la salud?
Las enfermeras teníamos fundadas expectativas en que esta ley recogiera y respaldara este trabajo que callada y voluntariamente llevamos haciendo hace muchos años.
Es más, albergábamos la idea de que pudiera ampliarse el campo de actuación, como sucede en los países más desarrollados, responsabilizando a las enfermeras del cuidado de patologías comunes, compartiendo la puerta de entrada en atención primaria, contribuyendo a un más racional reparto de tareas y de fomento del trabajo en equipo.
Este equipo de gobierno nos ha defraudado.
Ha optado por la jerarquía, en vez del trabajo en equipo, por el ordeno y mando en vez del compartir, por defender posturas obsoletas estamentalistas en vez de pensar en el bienestar del paciente
¿Son conscientes del deterioro que se produciría en la atención sanitaria y en el trabajo de los demás profesionales si se aprueba esta ley y la llevamos a efecto EN TODOS SUS APARTADOS en nuestro trabajo cotidiano?
Se nos ignora o se nos desprecia. No sabemos que es peor.
No se puede entender una Ley del Medicamento sin enfermeras, porque es imposible en la práctica diaria.
Desde la FAECAP denunciamos la actitud del actual equipo de gobierno del Ministerio y de la mayoría de los grupos políticos excepto Convergencia y Unió (CIU), por anteponer otros compromisos al beneficio del propio Sistema Nacional de Salud.
En el caso de que la ley se apruebe en los términos que está establecido respecto a la profesión enfermera, la FAECAP se verá obligada a pedir a todas las enfermeras el cumplimiento de la misma y estamos obligados a advertir a nuestros pacientes de las negativas consecuencias que para ellos puede acarrear.
No seguiremos, como tantas veces, supliendo con voluntad lo que con olvido, clasismo, desprecio o acatamiento a intereses ocultos, se nos niega.
Cumpliremos la ley. Lo sentiremos por nuestros pacientes y por nuestros compañeros médicos.
Cumpliremos la ley.