Se han publicado en la revista ‘The New England Journal of Medicine’ las conclusiones de una revisión de los trabajos realizados sobre los riesgos del consumo de las llamadas grasas “trans”. Destaca del mismo el riesgo cardiovascular mediante la elevación del colesterol LDL y su consecuencvia en afecciones coronarias (infarto de miocardio) ó en la arteriosclerosis. Con 5 gramos al día de estas grasas se aumenta el riesgo de infarto en un 25%.
Las grasas “trans” proceden de grasas vegetales que sufren un proceso de hidrogenización, consiguiéndose aceites para la alimentación, bollería y fritura que permiten mantener el sabor y la textura de los alimentos. Su coste es muy bajo y han sustituido la utilización de grasas de origen animal.
Los autores del estudio insisten en que los países deben tomar medidas legales que reduzcan el consumo de este tipo de grasas. En Dinamarca ya se han tomado medidas para que estas grasas solo supongan el 2% de las grasas consumidas. En España existe la “voluntad” de reducir su consumo pero no se ha tomado ninguna iniciativa aún al respecto.
Algunas casas comerciales, sensibles a estos estudios, ya se anuncian como “libres” de grasas trans (Nestlé, Kellogg´s) . Estados Unidos se ha unido a la lucha contra este alimento exigiendo a todos los productos que indiquen claramente el índice de grasas “trans” que aportan. Canadá parece que ha decidido también legislar contra este producto.
¡Vigilen las etiquetas en las que se indique “hidrogenado” ya que probablemente contienen este tipo de grasa, cuyos riesgos ya han alertado a medio mundo !