En el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS
Más de 80 expertos designados por el Ministerio, las Comunidades Autónomas y las sociedades científicas, en colaboración con asociaciones de pacientes, han trabajado en la elaboración de esta estrategia, que busca potenciar este importante nivel asistencial y mejorar su capacidad de resolución y sus recursos
11 de diciembre de 2006. El Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas, tras debatir esta mañana el documento “Estrategia para la Atención Primaria del Siglo XXI” (AP21) en el pleno del Consejo Interterritorial, han coincidido en la necesidad de dar un nuevo impulso a la atención primaria de salud en España para reforzar su papel decisivo como lugar de entrada del paciente al sistema sanitario y servicio en el que se atienden y resuelven la mayor parte de sus problemas de salud.
El pleno ha reconocido el esfuerzo realizado por las CC.AA. en la mejora de la atención primaria y ha considerado que hay que seguir avanzando hacia una atención primaria de calidad, capaz de potenciar la gestión clínica basada en la evidencia científica y la continuidad asistencial. La atención primaria de salud ha de estar orientada al ciudadano y ha de tener una alta capacidad de resolución con un amplio acceso a medios diagnósticos, con unos profesionales motivados y capacitados y con una organización descentralizada, eficiente y participativa.
Por todo ello, el pleno del Consejo ha valorado muy positivamente los trabajos desarrollados por los grupos de expertos en relación al proyecto AP21 y ha querido expresar su felicitación a los mismos. También ha considerado que en los documentos se incorpora un marco estratégico adecuado para que las Comunidades Autónomas desarrollen las medidas que, en el marco de sus competencias y con la adaptación precisa a la realidad de cada servicio de salud, hagan posible la consecución de los avances necesarios para la mejora de la atención primaria de salud en España en el período 2007-2012.
El pleno ha decidido igualmente encargar a la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud, de acuerdo con las Comunidades Autónomas y contando con la opinión de los profesionales, la elaboración de indicadores que permitan realizar una evaluación de los progresos que se vayan consiguiendo.
IMPORTANCIA DE LA ATENCIÓN PRIMARIA Y RETOS FUTUROS
La elaboración de la Estrategia para la Atención Primaria del siglo XXI (AP21) responde al compromiso adquirido por el Gobierno durante la II Conferencia de Presidentes de mejorar la calidad de este importante nivel asistencial. En su redacción han colaborado más de 80 expertos designados por el Ministerio, las Comunidades Autónomas y las sociedades científicas, y se ha contado también con la opinión de asociaciones y federaciones de pacientes. El resultado final de su trabajo se divide en dos documentos, uno relativo al análisis de la situación actual de la atención primaria y otro en el que se incluyen distintas propuestas de mejora.
Los expertos consideran que la atención primaria ha sido un elemento clave en el desarrollo del Sistema Nacional de Salud y señalan que su reforma, iniciada hace más de veinte años, ha tenido una influencia muy positiva en la calidad de la atención sanitaria prestada a la población.
Además, destacan que en este período se ha conseguido extender y consolidar en todo el Estado la red de centros de salud, que prestan cobertura a la práctica totalidad de la población española. Por otro lado, se han incorporado nuevos profesionales al sistema, se ha elevado el nivel científico-técnico con la incorporación de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria y de las acciones de formación continuada, se ha mejorado sensiblemente la oferta de servicios ofrecidos al ciudadano, y se ha progresado en la descentralización de la gestión así como en la implicación de los profesionales y en la mejora de los equipamientos.
Todo ello ha repercutido en mejores resultados en salud y en un alto grado de satisfacción de los ciudadanos con la atención primaria, dato avalado por las encuestas que sobre este punto se vienen sucediendo a lo largo de los últimos años.
Sin embargo, aunque la valoración global resulta positiva, los expertos han detectado todavía algunas carencias y apuntan en el estudio los actuales retos y desafíos del sistema, identificados como oportunidades para seguir mejorando la calidad de este nivel asistencial. Entre estos retos se incluyen el envejecimiento de la población, la introducción de nuevas tecnologías sanitarias, el aumento de los diagnósticos de enfermedades crónicas, la incorporación al sistema de población inmigrante y otros aspectos estructurales relacionados con la presión asistencial en determinadas zonas.
ESTRATEGIAS DE MEJORA
Además del análisis de la situación actual de la Atención Primaria y de los retos que tiene planteados para el futuro, los expertos que han elaborado el documento han consensuado un total de 44 estrategias y alrededor de 200 líneas de actuación para la mejora y fortalecimiento de este nivel asistencial, agrupadas en cinco grandes áreas:
• Estrategias para la mejora de la calidad de los servicios que se ofrecen al ciudadano.
• Estrategias para la mejora de la efectividad y la resolución.
• Estrategias para la mejora de la continuidad asistencial.
• Estrategias para la mejora de la participación y desarrollo profesional.
• Estrategias para conseguir mejoras en la eficiencia, la gestión y la organización.
Entre las líneas de actuación se incluyen medidas que han venido siendo demandadas por los profesionales del sector, como aquellas encaminadas a desburocratizar las consultas, a incrementar el tiempo disponible por los profesionales para atender a los pacientes o a permitir que los profesionales de Atención Primaria tengan acceso a un mayor número de pruebas diagnósticas, entre otras.
Las estrategias tienen dos ejes fundamentales, el ciudadano y el profesional. El ciudadano se considera el elemento central del sistema sanitario y, más concretamente, de la atención primaria, y el objetivo es que todas las actividades que se desarrollen vayan encaminadas a satisfacer sus necesidades y a facilitar su participación en la toma de decisiones que afectan a su salud. Por otro lado, los profesionales deben sentirse parte vital del sistema, para lo que se deben fomentar estrategias motivadoras e incentivadoras, tanto desde el punto de vista económico como desde aspectos relativos a la autonomía de gestión, impulso de la formación continuada y de la investigación, etc.
En esta línea, la estrategia se centra en tres objetivos claves: la calidad, la capacidad de resolución y la continuidad asistencial.
Otro importante bloque de estrategias se centra en la mejora de la organización de la atención primaria, objetivo trasversal e instrumental que busca optimizar los recursos disponibles y mejorar las herramientas de gestión para facilitar la consecución de sus fines y para, en definitiva, hacer más eficiente la atención primaria.
Por último, hay que recordar que en la II Conferencia de Presidentes se constató la necesidad de aumentar los presupuestos dedicados a atención primaria al incluir entre las medidas aprobadas de racionalización del gasto sanitario el “aumentar los recursos y la capacidad de resolución de la Atención Primaria”. Una parte de los 4.500 millones de euros inyectados a las Comunidades Autónomas tras la Conferencia iban destinados precisamente a fortalecer la Atención Primaria.