La Asamblea Internacional de Consejos de Enfermería ha respaldado a la representación española en su planteamiento sobre la prescripción enfermera. Durante la reunión, también se denunció la gravedad de la alta demanda de enfermeras en todo el mundo, situación que perjudica esencialmente a los países en vías de desarrollo.
La Asamblea de Representantes Nacionales del Consejo Internacional de Enfermeras, reunida en Yokohama (Japón), mostró su preocupación por la negativa del Ministerio de Sanidad español a permitir la prescripción enfermera. El Consejo General de Enfermería español no sólo recibió el apoyo del resto de organizaciones mundiales, sino que se alabó la calidad de su estudio sobre prescripción enfermera en España y se decidió utilizar sus mismos estándares para la elaboración de informes internacionales.
De esta manera, quedó constatado en el acta de la reunión que "el Consejo General de Enfermería de España recibe el apoyo unánime de toda la enfermería mundial, la gravedad de esta situación nos obliga a introducir este nuevo punto en el orden del día en las reuniones que llevamos a cabo periódicamente con la Organización Mundial de la Salud, de cara a que este organismo trate de interceder en la negativa del Ministerio de Sanidad español y en su absoluta sumisión a la opinión de las asociaciones más corporativistas de los médicos. Está en juego la seguridad jurídica de las enfermeras españolas en cada una de las actuaciones clínicas reflejadas en el informe que prueba que la prescripción es un hecho".
Escasez mundial de enfermeras
Por otra parte, los expertos también concluyeron que la escasez de este tipo de profesionales sanitarios está afectando a todos los países del mundo, aunque causa mayores daños en los que están en vías de desarrollo, donde se trabaja en condiciones laborales inhumanas y los profesionales que se forman terminan emigrando a países ricos seducidos por sus programas de captación.
Estos sistemas de reclutamiento, según se explicó, son "terriblemente" efectivos, pues ofrecen trabajo, alojamiento y permiso de residencia no sólo para las enfermeras, también para sus familias. Por lo que resulta inalcanzable para estos países pobres impedir que abandonen el país en bloque, a lo que hay que añadir que sus facultades de Medicina no tienen ni capacidad ni alumnos suficientes para cubrir las bajas.
En consecuencia, para los expertos del Consejo Internacional de Enfermería, las soluciones que están empleando los países ricos para equilibrar sus plantillas de enfermeras están afectando negativamente a otras naciones más pobres, pero a su vez, se perjudican a sí mismos, porque, al traer mano barata, no siempre cualificada, lo que se produce es un deterioro de las condiciones económicas de las enfermeras del país desarrollado, de modo que cada vez se aprecian mayores subidas en los índices de abandono de la profesión en favor de otros oficios con mejores condiciones económicas, laborales y sociales.
Jugarse la vida cuidando personas
Además, hay otros fenómenos que agravan la crisis de los países pobres. Durante el congreso, causó especial conmoción la intervención del presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras de Suazilandia, Mastisela Mhlanga, que confesó que en su país las enfermeras carecían de protección biológica y están muriendo por el contagio de los pacientes a los que tratan, lo que las empuja a buscarse la vida en un país desarrollado donde no se jueguen la vida trabajando.