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» FRANCISCO TOQUERO CONSIDERA QUE LA PRESCRIPCIÓN ENFERMERA COMPORTA UNA USURPACIÓN DE FUNCIONES
Esta noticia se publicó el 14 de January de 2008 y está archivada en Publicado en la Prensa.

Acta Sanitaria 14-1-08.-El vicesecretario de la Organización Médica Colegial (OMC), Franisco Toquero, considera que la prescripción enfermera no está fundamentada en una demanda social ni se adecua a la legislación española. Además, y según dice, su legalización comportará una degradación del sistema sanitario público.

ACTA SANITARIA.- ¿Existe división en la profesión médica sobre la prescripción enfermera?

RESPUESTA.- No, absolutamente. Ha habido algún caso excepcional de personas que dicen hablar en nombre de alguna institución que, públicamente, no se ha pronunciado.

A.S.- ¿El planteamiento de la prescripción enfermera responde a una demanda social?

R.- No existe constancia de ello o, al menos, no hemos advertido en la calle ni en las asociaciones de consumidores y usuarios un pronunciamiento al respecto. Es decir, se trata más de una respuesta a una demanda de parte, en este caso de la profesión enfermera, que a una demanda sentida por la sociedad.

A.S.- Sin embargo, incluso desde alguna sociedad médica se habla de una medida necesaria para hacer frente a un problema social, como es la falta de médicos…

R.- Desde mi punto de vista, no está justificada ni tan siquiera en tal supuesto. Además, no creo que vaya a resolver el principal problema que parece preocupar a los gestores de la sanidad, como son las listas de espera. Ni tampoco considero que deba legalizarse lo que ni jurídica ni socialmente debe consentirse, como es la usurpación de las funciones que, por ley, tiene atribuidas el médico. Otra cosa es que se modifique la ley. Pero la solución que se baraja es una entrada por la puerta falsa.

A.S.- De todos modos, se ha hablado mucho de que se trata de una práctica admitida en países desarrollados, como el Reino Unido.

R.- No deja de ser una falacia y, además, España y su realidad sanitaria, no tiene nada que ver con la del Reino Unido. Quiero recordar que, cuando en 1986 se aprobó la Ley General de Sanidad, por la que se creó el Sistema Nacional de Salud (SNS), el ministro de Sanidad en aquel momento, el tristemente desaparecido Ernest Lluch, socialista, no se cansó de repetir que se optaba por el Sistema Nacional de Salud y no por un Servicio Nacional de Salud a semejanza del inglés porque aquí no había ingleses. Es cierto que en Inglaterra se trabaja en equipo, multidisciplinarmente, y la enfermería es contratada por los facultativos médicos y actúan según las necesidades poblacionales. Lo que se quiere para España es la autonomía profesional e independencia, al margen de la LOPS.

A.S.- Sin embargo, desde la representación de la enfermería se insiste en que sólo se quiere legalizar lo que ya se hace…

R.- La prescripción enfermera no existe como tal ni se realiza diariamente. La Enfermería no prescribe medicinas, a no ser de manera delegada y en algunos ambientes muy específicos como enfermería militar. Si lo hacen, se están extralimitando en sus funciones. Y la vacunación, cuando la ejecuta, es por orden administrativa superior.

A.S.- Aparte de estas consideraciones, ¿existen otros argumentos en contra del planteamiento de la enfermería?

R.- Sin duda. No se puede aceptar una medida que, por sus características, supone una degradación de nuestro Sistema Nacional de Salud, que tanto defiende el ministro Soria, al menos de palabra. Y no pretendemos menospreciar a unos profesionales que, desde que comenzaron sus estudios, sabían cuál iba a ser su cometido, que de ninguna manera es el que ahora quieren arrogarse a través de unas medidas de presión que serían inaceptables para los ciudadanos si se les explicaran, algo que el Ministerio de Sanidad parece haber obviado. Cuando uno va al médico, no espera ser tratado por el enfermero.

A.S.- De todos modos, cuando se dé la dicotomía de prescripción, en el sentido de que lo pueda hacer el enfermero y el médico, ¿cómo se asignarán los pacientes a uno u otro?

R.- De momento, se desconoce. Es uno de los puntos que alguien deberá explicar a la población, que todavía ni ha sido consultada ni informada sobre lo que va a suceder. Además, y como he dicho al principio, los ciudadanos parecen ajenos al debate porque no creen que exista un problema que deba resolverse en este campo.

A.S.- Por otro lado, ¿lo que prescriba el enfermero será financiado por el sistema sanitario?

R.- Es otro de los puntos sin resolver y que, por el texto del proyecto de Orden Ministerial, no parece que vaya a solucionarse de momento, pues se determina que la prescripción enfermera en el ámbito del Sistema Nacional de Salud se afrontará cuando se desarrolle la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios. De todos modos, no se trata de una consideración menor, dada la preocupación continua de las autoridades sanitarias por el gasto en medicamentos.

A.S.- Por último, ¿cómo valora las actuaciones en defensa de la prescripción enfermera?

R.- No me parecen adecuadas algunas de las formas empleadas, en especial cuando se pretenden descalificar personalmente a algunos representantes de los médicos. Además, en ocasiones tratan de retorcer el lenguaje, hasta el punto de parecer que el debate de fondo es la terminología utilizada y no la actuación profesional. A modo de ejemplo, podríamos citar el editorial del número de noviembre de la publicación ‘Enfermería Facultativa’, calificativo este último que, etimológicamente, significa el que tiene la capacidad legal de ejercer la medicina. Y aunque existen argumentos de todo tipo para rebatir la prescripción enfermera, el más importante es el del sentido común, pues hasta ahora los ciudadanos no han sentido tal demanda ni, de momento, parece que vayan a batallar por ella.

Carlos Nicolás

 

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