Cientificos canadienses mediante estimulación del cerebro por electrodos intentaban reducir el apetito en pacientes obesos, pero se encontraron con que el sistema hacía aumentar la capacidad cognitiva y recuperar la memoria.
Este hallazgo se une también al descubierto por un equipo de científicos valencianos, que mediante una cámara tomográfica creen que se podría adelantar hasta en cinco años el diagnóstico del Alzheimer y mejorar así el tratamiento Muchos de los grandes hallazgos de la ciencia han partido de la mera casualidad o de un golpe de suerte. Quizás estemos ahora ante otro descubrimiento de esta naturaleza, que podría suponer una esperanza más para quienes padecen demencias, especialmente los afectados por el Alzheimer. Y es que un grupo de científicos canadienses, dirigido por el doctor español Andrés Lozano, ha descubierto por accidente un mecanismo que podría desentrañar los misterios del funcionamiento de la memoria y ayudar en el tratamiento de estas enfermedades.
El descubrimiento se produjo cuando estaban aplicando un sistema de estimulación del cerebro mediante electrodos a un paciente de 50 años con obesidad. El objetivo era reducirle el apetito, pero cuando se aplicó el proceso en la zona del hipotálamo vinculada a la sensación de hambre, en vez de perder el apetito el hombre recordó detalles de sucesos ocurridos hace más de 30 años. Además, las pruebas posteriores demostraron que había aumentado de forma considerable su capacidad de aprendizaje. Para los científicos fue una sorporesa, puesto que el hipotálamo no está directamente vinculado a la memoria.
Este hallazgo podría tener importantes implicaciones en el campo de la neurociencia, como el tratamiento del alzheimer, el parkinson o de trastornos emocionales como la depresión. De momento, estamos sólo ante un pequeño paso, que esperemos pronto pueda consolidarse en beneficio de las miles de personas que padecen estas enfermedades.
En esta misma línea de avances científicos, un grupo de investigadores del Instituto de Física Corpuscular (CSIC-UV) de Valencia está desarrollando una cámara tomográfica con la que se detectará la enfermedad de Alzheimer cinco años antes de que se presenten los síntomas. La cámara se aplica únicamente en el cerebro y ofrecerá datos de máxima precisión, con lo que se mejorará y adelantará el diagnóstico del Alzheimer, lo que redundará en un tratamiento más efectivo para el paciente.