Un mismo medicamento no siempre tiene el mismo efecto en todas las edades. Según investigaciones recientes, los niños tienen más riesgo de registrar efectos adversos a los fármacos por la falta de desarrollo de su sistema inmunológico.
Por su parte, en las personas mayores la polimedicación es la causa principal de los efectos secundarios, al producirse a veces interacciones entre los medicamentos que consumen a diario, lo que puede conllevar complicaciones en su estado de salud. Entre los mayores, es también frecuente la aparición de problemas por el alto índice de automedicación que hay en este colectivo.