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» LA FADSP REVELA UNA MALA PLANIFICACIÓN MÉDICA Y NO ESCASEZ DE PROFESIONALES
Esta noticia se publicó el 24 de April de 2008 y está archivada en Nacional.

Acta sanitaria.-Madrid 24/04/2008 El doctor Marciano Sánchez Bayle, portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, ha presentado ‘Los profesionales de la salud en España’, un libro en el que se expone, entre otras cuestiones, que el manido problema de la carencia de profesionales sanitarios responde más a una mala planificación que a una escasez real.

Este libro, que ha sido coordinado por los doctores Alberto del Pozo y Marciano Sánchez Bayle, es fruto de la colaboración entre la Asociación para la Defensa de la Sanidad Publica de Madrid y la Fundación Sindical de Estudios, y analiza la situación de los profesionales de la salud en España, “la que sin duda es uno de los problemas más importantes para el futuro de la Sanidad Pública, tal y como señala el Informe sobre Salud en el Mundo 2006 de la Organización Mundial de la Salud”.Marciano Sánchez Bayle señaló durante la presentación del libro que, en estos momentos, hay abierto un gran debate social sobre las necesidades de profesionales de la salud en España en general y, de manera mas concreta, en Madrid, por la política que se está impulsado desde el gobierno autonómico. Sin embargo, añadió que este debate suele moverse en medio de excesivas simplificaciones que, en muchos casos, no se corresponden con la realidad. En el libro se insiste en que quizás el problema esta mas en el tipo de practica profesional que queremos y que necesita nuestra sociedad, que en el numero de profesionales, que en si mismo dice muy poco, salvo en situaciones extremas. Por ello, afirmó que es necesario clarificar conceptos y señalar la dificultad para establecer un número “deseable” de profesionales de la salud, teniendo en cuenta que la movilidad social y profesional que impone la globalización tiene una influencia importante sobre estas necesidades.

Carencia de profesionales y migración

El libro profundiza sobre la migración profesional desde los países en vías de desarrollo, un aspecto que se debería desincentivar mediante el desarrollo de una política de recursos humanos suficientes en los países más ricos que evite la descapitalización de técnicos cualificados en las zonas más pobres. “Esto, no sólo es difícil, sino que la experiencia demuestra que la tendencia va en sentido contrario”, lo que dificulta unas condiciones de vida y de salud adecuadas.

Sánchez Bayle comentó también que la supuesta crisis por la carencia de médicos (España se encuentra en la media europea con 3,3 médicos por cada mil habitantes) responde más a una mala distribución de los mismos y a una falta de recursos en el primer nivel asistencial, el de la Atención Primaria, que a un problema acuciante de carestía. La AP, al ver mermadas su organización y financiación, desencadena a su vez un empeoramiento de otras áreas asistenciales, “como se aprecia en la saturación de las urgencias y en la falta de interés de los MIR por dedicarse a la Medicina de Familia”.

El doctor afirmó que, sin embrago, sí existe una falta grave de profesionales de enfermería, dado que España se encuentra por debajo de la media europea, con 7,68 enfermeras por cada mil habitantes (países como Irlanda cuentan con 15). Es por ello, “que habría que hacer un esfuerzo especial tanto en cuanto a incrementar el número como la formación de los profesionales de enfermería”, pues su trabajo va a ser primordial de cara a la proliferación de procesos crónicos y el envejecimiento de la población.

Poder del Consejo Interterritorial de Salud

Ante la falta de equidad en el Sistema Nacional de Salud, los autores destacan en el libro, que habría que hacer hincapié en la necesidad de crear un Pacto de Estado, donde los diferentes modelos autonómicos tiendan a la homogeneidad, no sólo en la oferta de unas carteras, sino en la viabilidad de su implementación a un coste razonable para todos. “Para asegurar esto, debería dotarse al Consejo Interterritorial de Salud, de la capacidad para intervenir efectivamente porque, si no, parece que estamos ante discursos que pretenden deslegitimar el proceso de descentralización sanitaria, cuando lo cierto, y lo constitucionalmente admitido, es que los aspectos positivos de la misma deben pesar más que los negativos”, concluyen.

Otro de los apartados que recoge el texto es el de la formación. Señala al respecto que hay que aprovechar toda la capacidad formativa pre y postgrado del país, incrementando tanto el número de licenciados en las profesiones sanitarias, como el de los especialistas formados. “Incluso se hace cada día más evidente la necesidad de contar en el sistema con profesionales de otras disciplinas no consideradas estrictamente sanitarias, tras el fracaso cosechado en materia de planificación de recursos”.
 

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