INICIO

» LAS ENFERMERAS COMODÍN
Esta noticia se publicó el 19 dAmerica/New_York July dAmerica/New_York 2009 y está archivada en Opinión.

Teresa Poza Sebastián, enfermera con 32 años de servicio en la Sanidad Pública, reflexiona sobre lo ocurrido en el Hospital Gregorio Marañón que, a su modo de ver, guarda relación con el deterioro progresivo a que está sometida la asistencia sanitaria pública en la Comunidad de Madrid.

La desgraciada muerte de Rayan, bebé prematuro ingresado en la UVI del Hospital Gregorio Marañón, no puede entenderse sino como la previsible consecuencia del progresivo deterioro que la sanidad pública está sufriendo, muy especialmente en la Comunidad de Madrid, en el proceso no declarado hacia su privatización. Es evidente que, aunque la formación de las enfermeras es generalista, existen servicios muy especializados, que requieren una formación teórica y práctica previa al ejercicio profesional con el objeto de familiarizarse en el manejo de materiales (diferentes en los distintos hospitales) y en la aplicación de protocolos.

Política de recursos humanos

La política de recursos humanos que se viene aplicando en la mayoría de los hospitales es la de cubrir con enfermeras contratadas las necesidades del servicio que van surgiendo, independientemente de su grado de especialización. Estas enfermeras son trasladadas continuamente de un servicio a otro completamente diferente que, con frecuencia, requiere especialización. Han de ejercer profesionalmente desde el primer minuto, sin contar con la formación específica ni la práctica mínima para desarrollar con suficiente garantía un trabajo tan especializado como el requerido, por ejemplo, en una UVI de neonatos. Éstas enfermeras son obligadas a ejercer de superenfermeras para todo, de ‘enfermeras comodín’.

Por otro lado, no se entiende cómo, en unidades tan especializadas, se siguen utilizando materiales clínicos que no eviten la posibilidad de confusión e impidan el error humano. ¿Cómo es posible que no exista incompatibilidad de sistemas y conexiones o bombas de perfusión de manera que se imposibilite que una alimentación por vía oral pueda ser administrada por vía venosa por error?

Corregir el rumbo

Estos hechos ponen de manifiesto la necesidad de corregir enérgicamente el equivocado rumbo que está tomando una sanidad, que cada vez es menos pública. No se puede despreciar la necesidad de una capacitación profesional enfermera especializada. No se puede permitir el uso de material clínico que facilite o tolere la confusión. No se puede consentir el uso y abuso de ‘enfermeras comodín’. No se puede pretender ahorrar a costa de disminuir la garantía de una atención sanitaria de calidad.

Teresa Poza Sebastián es enfermera del Hospital Ramón y Cajal y Delegada de Prevención por MATS (Movimiento Asambleario de Trabajadores de la Sanidad)

subir
© FAECAP 2005. Todos los derechos reservados