Esta nueva actividad, enmarcada en la Estrategia de Cuidados, fomenta la labor en equipo de los distintos profesionales sanitarios y la asistencia multidisciplinaria.
Andalucía es la primera comunidad autónoma que regula la indicación de productos sanitarios y medicamentos no sujetos a prescripción médica por parte de las enfermeras de la sanidad pública. Más de 25.000 profesionales de enfermería podrán, a partir del próximo mes de septiembre, desarrollar esta nueva actividad que favorecerá una respuesta más ágil, cómoda y segura.
Así lo ha destacado la consejera de Salud, María Jesús Montero, quien ha recordado que esta nueva actividad de los profesionales de enfermería se encuentra regulada en el decreto aprobado ayer por el Consejo de Gobierno y que da soporte normativo a esta actividad.
Esta nueva actuación de los profesionales de enfermería se enmarca en la Estrategia de Cuidados impulsada por la Consejería de Salud, que tiene como objetivo dotar a estos profesionales de un marco competencial más amplio. En este desarrollo, se ha avanzado en aspectos como una mayor participación de los profesionales de enfermería, en colaboración con el resto del equipo sanitario, en la solicitud de pruebas complementarias, la capacidad de derivación o realización de determinadas técnicas diagnósticas y terapéuticas.
Así, las enfermeras participarán en la realización de la cirugía menor ambulatoria que se realiza en los centros de salud, se encargará el seguimiento de los pacientes frágiles que viven en residencias y contribuirán a mejorar los circuitos del área de Urgencias, en tanto estarán capacitados para derivar pacientes al especialista e indicar pruebas diagnósticas.
La extensión de las potencialidades de la enfermería se suma a la labor fundamental que vienen realizando en la atención a la dependencia y a las personas de mayor vulnerabilidad o su papel relevante en los cuidados ante la muerte y el desarrollo de la Ley de muerte digna.
El nuevo perfil de la enfermería diseñado en Andalucía se completará con el desarrollo de los nuevos planes de estudio, de manera que la calificación de ‘grado’ será una oportunidad para dotar a los futuros profesionales de las competencias, la especialización y los conocimientos que hagan posible el marco competencial ideado para esta profesión en un futuro inmediato.
Concretamente, el próximo curso 2009-2010, todas las Escuelas de Enfermería de Andalucía (excepto Granada) iniciarán la formación del ‘grado’ que conlleva pasar de tres a cuatro años de formación y la incorporación en su curriculum docente de las nuevas competencias de este colectivo, entre ellas, los conocimientos necesarios para el desarrollo de esta nueva actividad laboral, a parte de posibilitar el desarrollo académico de estos profesionales pudiendo optar, en el marco de su disciplina, a programas de Master y Doctorados.
Una primera aproximación de la actualización del Estudio de Necesidades Profesionales en el sector sanitario andaluz, y en el que por primera vez se realiza un análisis de la profesión enfermera, refleja que en los últimos años, el número de plazas de alumnos de enfermería en la comunidad ha sido prácticamente el doble que en medicina, situándose la cifra en torno a las 1.800 plazas al año. Por ello se entiende que, aunque la implantación del ‘grado’ suponga un año más de formación, no hay inconveniente para cubrir las necesidades de profesionales de enfermería.
Pacientes crónicos e inmovilizados:
La nueva actividad de enfermería en el ámbito de la prestación farmacéutica permitirá ofrecer una respuesta más ágil, cómoda y segura para los ciudadanos, fundamentalmente aquellos que requieren cuidados a domicilio o tienen mayor relación clínica con las enfermeras, tales como personas con enfermedades crónicas (diabéticos, con tratamientos de anticoagulación oral, heridas crónicas, úlceras por presión y dolor, entre otros). Se prevé que cerca de un millón de pacientes crónicos e inmovilizados podrán beneficiarse de la indicación de fármacos por parte de las enfermeras.
La normativa aprobada establece que los profesionales de enfermería podrán indicar a los pacientes sobre el uso de 96 medicamentos -comercializados en 400 presentaciones diferentes-. Entre estos medicamentos se encuentran: antiácidos, laxantes, medicamentos para el dolor y la fiebre, antiinflamatorios, vitaminas o antihistamínicos.
Igualmente, podrán indicar también productos sanitarios como los utilizados para el cuidado de las heridas (vendas, gasas, apósitos estériles…) o para la incontinencia urinaria. La indicación de estos productos por parte de las enfermeras supondrá importantes ventajas fundamentalmente para los pacientes que se encuentran inmovilizados en sus domicilios y sus cuidadores, puesto que les evitará desplazamientos a su centro de salud para que estos productos les sean prescritos.
Además, los profesionales de enfermería colaborarán con médicos y odontólogos en el seguimiento, a través de protocolos de actuación, de los pacientes que cuenten ya con determinados tratamientos farmacológicos. La nueva actividad de estos profesionales favorece, por tanto, la labor en equipo y la asistencia multidisciplinar a los usuarios.
Orden enfermera:
La indicación de medicamentos y productos sanitarios se realizará a partir de un documento denominado ‘orden enfermera’, que ya está disponible en los centros de salud y que podrá ser tanto en formato papel como digital. En este documento, cada enfermera se identificará con su nombre y apellidos y su código numérico personal.
Además, siempre que sea posible, los medicamentos se indicarán en la orden enfermera por su principio activo y los productos sanitarios por su denominación genérica. En la historia clínica del paciente, se registrará el contenido de la orden enfermera.
Existen tres modelos distintos de orden enfermera que se utilizarán en función de las circunstancias de indicación. Así uno de los modelos se utilizará para la dispensación en oficinas de farmacia, un segundo para entrega directa a los pacientes en los propios centros de productos sanitarios y el tercer modelo de uso interno de medicamentos para utilización en pacientes ingresados.
Plan de formación:
La Consejería de Salud ha diseñado un plan de formación para los profesionales de enfermería que, en una primera fase, incluirá conocimientos básicos sobre la normativa legal vigente, así como un taller sobre uso adecuado de determinados productos sanitarios y práctica segura en el uso de medicamentos. Este taller formativo se desarrollará a partir de septiembre.
Tras la realización de estos cursos, recibirán los talonarios de orden enfermera, de los que se han distribuido ya a los centros 67.000, y podrán comenzar a desarrollar la nueva actividad en el ámbito de la prestación farmacéutica. Además, dispondrán de un amplio dossier informativo digital sobre esta nueva prestación.
En una segunda fase, las enfermeras podrán realizar, a través de receta electrónica, el seguimiento de los tratamientos farmacológicos prescritos por su médico de familia a pacientes crónicos, diabéticos, con dolor crónico, con úlceras por presión o con tratamiento de anticoagulación, entre otros, a través de protocolos previamente establecidos.
En 2008, un 3% de las prescripciones realizadas en el sistema público fue de productos sanitarios, lo que supuso un 5,7% de la factura farmacéutica total. En concreto, se realizaron 5,1 millones de recetas, con un coste económico de 127,9 millones de euros.
Por su parte, el coste económico alcanzado en 2008 por los medicamentos que pueden ser indicados por los profesionales de enfermería fue de 70,5 millones de euros, correspondientes a 18,7 millones de recetas, lo que supuso el 11,2% de las prescripciones realizadas y un 3,2% de la factura farmacéutica total.