» Conclusiones II Encuentro ASANEC

En el II Encuentro ASANEC (ver Conferencia inaugural a cargo del Presidente ASANEC), celebrado en la Escuela Andaluza de Salud Pública, en Granada el 23 de noviembre de 2001, asistieron cuatrocientos profesionales, de los cuales 144 procedían de Málaga, 87 de Granada, 67 de Jaén, 31 de Almería, 27 de Sevilla, 16 de Cádiz, 8 de Córdoba, 7 de fuera de Andalucía y 10 sin determinar procedencia.

El nivel científico de las ponencias fue muy elevado, aportando información relevante que procedemos a sintetizar:

Los enfermeros comunitarios pueden y deben ser una puerta de entrada al sistema sanitario. Actualmente se encuentra colapsada la entrada tradicional, la consulta médica, debido a una inflexibilidad de la organización asistencial. Son muchos los procesos que no requieren atención médica, pero sin embargo se ven obligados a pasar por este filtro para ser atendidos.

Los enfermeros comunitarios están preparados, y deben así ejercer, para la resolución de muchos problemas de salud de la población. Los aspectos relacionados con el cuidado y control de padecimientos de larga duración, los aspectos preventivos y educativos de todos problemas en general, la prescripción de materiales para el autocuidado (tiras reactivas, pañales de incontinencia, apósitos, etc.) pueden ser perfectamente asumidos por la consulta de enfermería en primera instancia.

La buena comunicación médico-.enfermero y la adecuada capacitación para un buen control por el propio paciente o su entorno familiar, favorecería la toma de decisiones y reduciría la frecuentación asistencial.

La consulta a demanda de enfermería ha existido siempre, aunque no institucionalizada. La organización asistencial de los centros debe establecer una consulta enfermera con un horario definido y amplio, con accesibilidad física, telefónica (y otros medios futuros como la teleconferencia, el correo electrónico, etc,). La accesibilidad y disponibilidad es fundamental para que la población reconozca y use el recurso enfermero en su demanda asistencial.

La práctica asistencial enfermera debe estar basada en la mejor evidencia científica disponible

Existe una gran variabilidad de la práctica clínica enfermera que debemos contribuir a reducir aplicando estándares de cuidados y guías de práctica clínica científicamente aprobados y reconocidos.

La calidad de la atención enfermera debe evaluarse en función de las necesidades y expectativas que del servicio enfermero tiene la población asistida.

Es preciso constituir equipos de mejora continua de la calidad que, manejando la metodología de la práctica enfermera y las herramientas de la Enfermería Basada en la Evidencia, elaboren recomendaciones que ayuden a los enfermeros y a los pacientes a tomar decisiones adecuadas y propongan criterios para la evaluación de la calidad de las actuaciones.

La intervención enfermera no debe restringirse a la práctica asistencial tradicional. Debe explorar nuevos campos y necesidades de atención, nuevos grupos de riesgo y nuevas necesidades, así como nuevos métodos de acercamiento a los problemas y nuevas formas de prestación asistencial.

La sociedad evoluciona tecnológicamente y estos avances pueden producir, por una parte, nuevas formas de enfermar, y también, nuevas alternativas terapéuticas. La Telemedicina es una de estas alternativas. La gestión a distancia de los problemas de salud, la teleasistencia, puede y debe ser un campo de desarrollo de la atención enfermera.

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