La Sociedad de Enfermería de Atención Primaria de la Región de Murcia (SEAPREMUR), a través de su Vicepresidenta, Dña. Rafaela martínez Guillén, constituyó el año pasado un Grupo de Trabajo con el objetivo de potenciar la Educación para la Salud (EpS), individual y comunitaria, desde los Centros de Salud tanto a la población sana como enferma. Y más específicamente para conocer la situación actual de la EPS en los CS de la Región, estimular la formación de Enfermeras Comunitarias en este campo de trabajo, motivar a otros colectivos profesionales y de población, colaborar con la Administración en el desarrollo de la EpS y promover el reconocimiento laboral de esta actividad profesional.
DESPUÉS DE 20 AÑOS de la implantación de la APS en nuestra Región en SEAPREMUR nos hemos planteado la necesidad de conocer la evolución de la Educación Sanitaria que se viene realizando desde nuestros Centros de Salud, valorar sus dificultades y debatir propuestas para facilitar su continuidad y desarrollo.
En este acto en el que participan miembros destacados en este ámbito de la Consejería de Sanidad, y los máximos responsables de Enfermería de los Equipos Directivos de las Gerencias de AP de toda la región, además de socios de SEAPREMUR, deseamos profundizar en el conocimiento de la situación actual y pasada, para así poder progresar en el desarrollo que precisa y se merece esta importante parte de la labor de la Enfermería Comunitaria y por ende de los Equipos de Atención Primaria.
Es nuestro deseo que al terminar hayamos aportado algo más de luz sobre la importancia de la Educación para la Salud en la modificación de los estilos de vida y reflexionar sobre las propuestas de la Administración Sanitaria en relación a la actividad de las Enfermeras Comunitarias en el desarrollo de la Educación para la Salud.
DOS REFLEXIONES
Las Actividades Enfermeras se reconocen como propias de una profesión, puesto que:
1. Responden a una misión social.
2. Necesitan una gran destreza y competencia específica en la práctica.
3. Se basan en un conjunto de conocimientos, de actitudes y habilidades inherentes a una disciplina, que no se alcanzarían por el mero ejercicio de la actividad.
4. Existe un ámbito de decisión autónomo en sus intervenciones.
5. Parten de una formación científica universitaria.
6. Se basan en la capacidad de un juicio clínico.
7. Se rigen por un código deontológico propio.
Esta especificidad profesional hemos de “cuidarla” entre todos tanto antes de terminar los estudios como después en el desempeño profesional para conseguir el objetivo principal de nuestra profesión: La excelencia del servicio que se proporciona a los miembros de la sociedad, a nuestros usuarios.
La Enfermera desarrolla su rol profesional junto a las personas en el centro mismo de los procesos de la vida y tiene que actuar como enfermera en situaciones sencillas y en otras muy complejas. Situaciones que requieren de la enfermera una gran competencia y humanidad en la valoración de la complejidad de la persona y de su entorno. Para poder ejercer y desarrollar su rol profesional es imprescindible para los profesionales de la enfermería poder contar con un cuerpo sistemático de conocimientos que apoye su práctica. Es fundamental tener un marco conceptual compartido y asumido por todas la enfermeras. Para ello se deben clarificar y relacionar conceptos como paradigma, teoría, modelo. Nuestra disciplina no se puede concebir sin que todas las enfermeras asumamos los conceptos globales de
1. persona
2. Salud
3. Cuidados de Enfermería y
4. entorno.
Nuestros modelos conceptuales se derivan de un paradigma y se inspiran en una teoría.
Así es como la Enfermería abre sus perspectivas de estudio a través de los grandes conceptos y se sitúa en el centro de la función social de las Enfermeras. Sin ellos solemos acabar perdidas, y diluidas sin identidad propia, en un hegemónico sistema sociosanitario de orientación biológica, que impide que la población murciana reciba cuidados desde una perspectiva humanista. No es lo mismo crecer, vivir, aprender a autocuidarse, enfermar, padecer o morir desde una mirada puramente biologicista que desde un enfoque asistencial humanista o de cuidados.
El no tener esto claro debería ser una excepción y debería llamar la atención en un Sistema Sanitario sano y acorde al siglo XXI y a Europa, cuando más bien da la impresión de que ocurre todo lo contrario. Esto no es filosofía, esto es vital (estamos hablando de la vida y la muerte de millones de personas), es pragmático y de una utilidad inmediata; y determina un modelo u otro de asistencia. Ambos modelos no se parecen en nada, el tipo de servicios recibidos por la población no se parece en nada. La forma de vivir y de morir de esa población no se parece en nada. Lo extraño es que ese vacío de cuidados que sufre la población, ese “descuido” (falta de cuidados) pase desapercibido, incluso para nosotras las Enfermeras.
Desde las ciencias de la Salud se indentifican distintos paradigmas y corrientes de pensamiento que determinan acciones en un sentido o en otro por parte de las los profesionales. El de la categorización, centrado en la salud pública y en la enfermedad de orientación básicamente biomédica implica unas formas de ver los procesos y de actuar. El de la Integración , centrado en la persona, se apoya en teorías y modelos basados en las necesidades y los efectos deseados (en el que se inspiran autoras como. Virgina Henderson, Dorotea Orem, Callista Roy…).
Ya me anticipo al debate y os pregunto dónde creen ustedes que estamos aquí y ahora en la Región de Murcia.
La enfermera, que ha de asumir su rol mediante un acercamiento humanista, es partiendo también de las bases científicas de ese rol:
1. Una cuidadora
2. una educadora
3. una consejera
4. un agente de cambio
5. una defensora de la persona en sus derechos fundamentales de ciudadano.
6. una líder
7. una gestora
8. una consultora
9. una colaboradora
10. una investigadora
11. una gestora de casos
12. una promotora y evaluadora de la calidad de los cuidados
Por último:
No podemos esperar hallar en solitario una solución individual a problemas y situaciones que nos desbordan (eso muchas veces nos lleva al desánimo), que implican a la totalidad de hombres y mujeres. Hemos de asumir que sólo podremos encontrar las respuestas adecuadas en el esfuerzo solidario, en la acción colectiva.
Esto subraya la importancia que tienen las organizaciones y movimientos sociales como espacios donde dar cabida a la acción colectiva que pueda hacer mejor este mundo que tenemos que dejar a nuestros hijos. Estas organizaciones, como la nuestra, como SEAPREMUR o la FAECAP, pretenden poner su granito de arena para mejorar la calidad de vida colectiva, desde la solidaridad y la cooperación, convirtiendo los intereses de la comunidad en sus propios objetivos. Sentimos que nuestras formas de organización y de trabajo no son todo lo buenas que quisiéramos, que nuestro esfuerzo no es proporcional a los modestos resultados que alcanzamos, que las resistencias que encontramos son poderosas, que no logramos movilizar a todas las personas que serían necesarias para que las cosas pudieran mejorar.
Felicitar al Grupo de Trabajo de EpS de SEAPREMUR por ese granito de arena que ha aportado y que ha ido construyendo en el último año, felicitar a los invitados, a los ponentes, a los asistentes porque con su presencia aquí están aportando otros granos de arena que, sumados, seguro que van a hacer crecer y mejorar el actual panorama de la Educación Sanitaria, de la Promoción de la Salud, de la Salud, en su concepto más amplio, en la Región de Murcia.
Jose Luis Merino
Presidente de SEAPREMUR