INTRODUCCIÓN
Antes de iniciar el desarrollo de mi ponencia, me gustaría hacer algunas consideraciones previas que les permitan entender el lugar desde el cual he realizado esta aportación.
Soy consciente de que mi opinión está sesgada y tiene que ver con mi experiencia personal, con mi trayectoria profesional, con mi observación de la realidad, con mis conversaciones con otras enfermeras, básicamente de mi comunidad autónoma …
El objetivo que me he planteado es compartir con ustedes algunos elementos de reflexión que nos sirvan como punto de partida para debatir y planificar el camino que hemos de recorrer para alcanzar el pleno desarrollo de la especialidad.
Creo que hemos de felicitarnos por el reconocimiento de la Especialidad de Enfermería de Salud Familiar y Comunitaria (EESFC), ya que ello supone el logro de un objetivo que intentábamos alcanzar desde hace tiempo, pero también hemos de ser conscientes que este reconocimiento significa un punto de partida, que no podemos relajarnos y dejarnos llevar por la euforia del logro ya que, a partir de ahora, empieza el proceso de desarrollo y consolidación de la especialidad.
El futuro desarrollo de la especialidad y el espacio que ocupemos dentro del sistema de salud y en la sociedad los futuros Especialistas en Enfermería de Salud Familiar y Comunitaria dependerá de lo que hagamos a partir de ahora mismo cada uno de los profesionales que estamos actualmente en activo en los diferentes ámbitos de la práctica: asistencia - docencia y gestión.
Considero que, para alcanzar un desarrollo completo, creativo y armónico de la especialidad, es imprescindible crear espacios de diálogo entre todos los profesionales vinculados a la especialidad que permitan recoger e integrar las diferentes visiones que puedan existir.
He dividido mi conferencia en tres apartados:
1.Dónde estamos. Importancia de la especialidad.
2.Dónde hemos de estar. Cómo visualizamos nuestro futuro.
3.Cómo podemos llegar. Propuestas para avanzar.
DÓNDE ESTAMOS. IMPORTANCIA DE LA ESPECIALIDAD
El logro de la especialidad ha sido en los últimos años un objetivo de muchos de los profesionales vinculados a la atención primaria y comunitaria. Como consecuencia de estas inquietudes, se ha creado en la FAECAP y en alguna de las sociedades científicas que la forman, grupos de trabajo alrededor de la especialidad, lo que nos sitúa en una buena posición para avanzar en su desarrollo.
Hemos de ser conscientes que si bien los esfuerzos realizados por las sociedades científicas en los últimos años con relación a la especialidad han sido muy importantes y nos han permitido argumentar la necesidad de su desarrollo, el último impulso se ha conseguido gracias a un acuerdo amplio entre el Consejo General de Enfermería y el Ministerio de Sanidad para desarrollar todas las especialidades de enfermería pendientes desde hacía muchos años.
Los grupos de trabajo de la FAECAP y de las sociedades miembros han permitido contar con algunos documentos de base que han facilitado poder aprovechar la oportunidad que nos brindaba el acuerdo entre Consejo General y Ministerio. No obstante, aún no hemos trasladado el debate sobre la importancia y la necesidad de la especialidad a todas las enfermeras asistenciales, docentes y gestoras vinculadas a la misma, lo que nos sitúa en una posición en la que hay diversas opiniones sobre el tema, tanto sobre la necesidad de ser especialista para ejercer como del enfoque de algunas áreas temáticas y de los lugares en los que han de desarrollar su trabajo los futuros especialistas.
En los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo desde el ámbito de la práctica para incorporar la metodología enfermera, lo cual supone un avance importante para el desarrollo de la especialidad; sin embargo, estos esfuerzos no han sido homogéneos ya que en diferentes autonomías se están utilizando diferentes modelos conceptuales (Henderson, Oren, Roy, …) o diferentes maneras de ordenar los datos de la valoración (necesidades básicas, patrones funcionales …). Igualmente se han desarrollado diferentes proyectos de investigación de enfermería en el ámbito de la atención primaria y comunitaria que permiten documentar la utilidad social de los cuidados enfermeros.
Todo ello supone una gran riqueza de matices, un reto y al mismo tiempo una gran oportunidad para sumar las diferentes visiones en una gran visión compartida por todos en el futuro desarrollo de la especialidad.
Entiendo que hemos de poner el acento en que la importancia de la especialidad es que nos va a permitir ofrecer unos mejores cuidados que den respuesta a las necesidades de la población y asegurar que las personas, las familias y la comunidad reciben unos cuidados homogéneos y de calidad. Todo ello permitirá alcanzar un mayor nivel de salud a la población y nos ayudará a alcanzar un mayor reconocimiento social y un mayor desarrollo profesional.
Actualmente, los profesionales enfermeros contamos con un escaso reconocimiento social que no se corresponde con la utilidad que tiene para la sociedad el servicio que ofrecemos. Ofrecer unos cuidados de calidad, que den respuesta a las necesidades que presenta la población es un requisito imprescindible pero no suficiente para alcanzar el reconocimiento social, sino que es necesario diseñar una estrategia de información de nuestros servicios que permita que los ciudadanos, gestores y políticos conozcan realmente su utilidad .
DÓNDE DEBEMOS ESTAR. CÓMO VISUALIZAMOS NUESTRO FUTURO
En este apartado voy a intentar dibujar lo que, a mi entender, debería configurar la situación futura de los Enfermeros Especialistas en Salud Familiar Comunitaria con el convencimiento de que visualizar el futuro es dar el primer paso para alcanzarlo.
1. Reconocimiento pleno de la especialidad para el ejercicio profesional.
Si asumimos que la formación especializada nos capacita para:
- Comprender la complejidad del ser humano, de las situaciones que viven las personas, familias y comunidad, de las interrelaciones que se establecen en el entorno familiar, laboral, social y cultural, así como las interacciones que se producen en el seno de la familia y de los grupos y la relación que tiene todo ello con la salud o con el proceso de salud - enfermedad.
- Acompañar a las personas, familias y grupos en los diferentes acontecimientos que se producen durante toda su trayectoria de vida, ayudándoles a utilizar de la mejor manera posible los recursos propios y los del entorno, a implicarse directamente en la búsqueda de sus respuestas con el fin de lograr la mejor adaptación, desarrollo y crecimiento posible para que consigan desarrollar todo su potencial.
-Impulsar y desarrollar líneas de investigación en el campo de la ESFC, basando el ejercicio especializado en la evidencia científica.
Hemos de asegurar que toda la población se beneficie de estos cuidados especializados, ya que de no ser así, es posible que incurriésemos en una falta de equidad. Por tanto, será necesario alcanzar el reconocimiento pleno de la especialidad para el ejercicio profesional.
2. Lugares en los que se debería exigir la especialidad para ejercer.
Así mismo, hemos de definir los lugares en los que se debería exigir la titulación de ESFC para ejercer, documentando los beneficios que de ello se derivan.
Con el objetivo de aportar nuevamente elementos para el debate, paso a describir los lugares en los que deberían desarrollar su trabajo los Enfermeros Especialistas en Salud de la Familia y de la Comunidad.
Atención primaria: centro, domicilio, familia y comunidad.
Salud comunitaria.
Ayuntamientos, Consejos de Salud.
Organismos de Planificación autonómica y Nacional. Servicios de salud pública.
Centros educativos (guarderías, escuelas, institutos)
Centros deportivos y culturales.
Centros de protección de menores o centros penitenciarios.
Asociaciones ciudadanas.
Medios de comunicación
No todos ellos tienen el mismo peso ni la misma repercusión para la consolidación de la especialidad, ya que presentan algunas características diferenciadas. Unos generan puestos de trabajo concretos y definidos (centros de atención primaria, administraciones locales …) y por tanto ha de ser exigible la titulación de especialista para ejercer, mientras que en otros como por ejemplo Medios de comunicación, Asociaciones ciudadanas…, serán las mismas enfermeras de los servicios de salud o de las administraciones locales las que ofrecerán sus servicios.
También creo que la organización actual de los centros en forma de UAB (unidad asistencial básica), micro-equipo, médico de referencia, etc. en la que un médico y una enfermera son responsables de prestar servicios a un número determinado de personas, ha de evolucionar hacia la organización de enfermera de familia tal y como propone la OMS en su documento de Salud 21, que en su objetivo 15 dice “En el núcleo del sistema debe estar una enfermera bien formada, que proporcione un amplio asesoramiento en materia de hábitos de vida, asistencia familiar, y servicios de atención domiciliaria a un número limitado de familias. Igualmente deberá interactuar con las estructuras de la comunidad local con relación a los problemas sanitarios”.
En 1994 el Consejo Internacional de Enfermería (CIE) publicó el conjunto de materiales titulado Familias sanas para naciones sanas y recientemente ha publicado una monografía titulada La enfermera de familia, en la que se exponen las cuestiones, las funciones y los modelos más importantes de la enfermería de familia.
Es importante remarcar la importancia que tiene para el desarrollo de nuestra especialidad el tema que propone el CIE para el Día Internacional de la Enfermera de 2002 que es: Cuidar a la familia: Las enfermeras, dispuestas siempre a ayudarte.,
En la carta de presentación firmada por Christine Hancock y Judith A. Oulton, Presidenta y Directora general del CIE, se describen algunos elementos de reflexión que he considerado interesante recuperar.
“Para la mayoría de las personas del mundo, la salud se basa en los servicios de atención primaria comunitarios, prestados en su inmensa mayoría por las enfermeras. Las comunidades son muy diferentes, como lo son también los lugares en que ejercen las enfermeras. Ello no obstante, de un modo u otro son uno de los objetivos de los cuidados.
El tema del CIE de este año tiene por objeto:
Fomentar la preparación y aplicación de políticas de salud y sociales que sean “favorables a la familia”.
Atraer la atención hacia la importancia de la familia y la función que corresponde a sus miembros en la preservación de su salud, individualmente y como unidad.
Hacer a las personas más conscientes de la función que desempeña la enfermera en los cuidados y salud de la familia, inclusive como punto principal de entrada en el sistema de prestación de cuidados de salud.
Nunca la salud de la familia ha sido más importante para conformar una sociedad fuerte y dinámica. Cuando las enfermeras ayudan a las personas y familias a hacer frente a la enfermedad y a la discapacidad crónica, solucionan sus situaciones de estrés y trabajan con ellas en sus hogares, escuelas y lugares de trabajo, ayudan a conseguir la fortaleza y solidez de la pieza más fundamental de la sociedad.”
3. Implicación y diálogo continuo con la sociedad.
Implicación y cooperación con las personas, familias y comunidad que nos facilite mantener un diálogo continuo estableciendo mecanismos para identificar sus necesidades de cuidados, así como para la incorporación sistemática de estas necesidades en el contenido formativo de los especialistas.
En este punto, creo importante retomar nuevamente el tema del CIE, en este caso para el año 1998, que fue Cooperación en Salud Comunitaria.
El CIE, en el documento de apoyo define la “Cooperación en Salud Comunitaria como un proceso por el cual las comunidades ejercen su derecho a participar en la adopción de decisiones sobre su propia salud, identificar sus necesidades de salud y planificar y evaluar los servicios para conseguir una mayor autonomía y control social de los recursos para la salud. La cooperación es la unión de fuerzas para conseguir objetivos comunes, como son la mejora de la salud y promover la equidad y la justicia social”.
En el mismo documento, el CIE partiendo de la Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud, concreta la función de la enfermera en la cooperación en los siguientes términos:
Impulsora: la salud de las comunidades está determinada por factores sociales, económicos, culturales, ambientales, biológicos, etc. Las enfermeras han de propugnar unas condiciones favorables para la salud en cooperación con la comunidad y otros grupos.
Capacitadora: los esfuerzos enfermeros han de ir orientados a reducir las diferencias en el estado de salud de las poblaciones y a asegurar oportunidades y recursos iguales que permitan a las personas realizar su potencial óptimo de salud. Las acciones de la enfermera han de orientarse a proporcionar un acceso conveniente a la información y a instruir en las capacidades y oportunidades que permitan a las personas hacer opciones informadas y sanas.
Mediadora: a favor de la salud, las enfermeras han de mediar entre las comunidades, los gobiernos, los sectores de salud, social y económico, las organizaciones no gubernamentales y benéficas, la industria y los medios de comunicación.
4. Reconocimiento social. Desarrollo profesional.
Desarrollar los puntos anteriores plenamente, incorporando las recomendaciones del CIE en nuestra práctica diaria, nos sitúa en una buena posición para documentar la contribución de nuestros servicios en el logro de un mayor nivel de salud de la población y ello a su vez nos permitirá avanzar en el reconocimiento de la importancia de nuestra profesión para la sociedad y nos ayudará a avanzar en nuestro desarrollo profesional.
Creo que los elementos descritos en este apartado nos permiten visualizar un futuro deseable para los Especialistas en Enfermería de Salud Familiar y Comunitaria.
CÓMO PODEMOS LLEGAR. PROPUESTAS PARA AVANZAR.
Podemos afirmar, por tanto, que la situación actual de los servicios enfermeros de atención primaria es el resultado de lo que hemos hecho en los últimos años, y que lo que hagamos a partir de ahora influirá directamente en el espacio que ocupará la disciplina enfermera en el futuro.
Partiendo de la convicción de que el espacio futuro que ocupemos en la sociedad los EESFC depende de los pasos que demos a partir de ahora voy a intentar concretar algunas propuestas a partir de las siguientes condiciones previstas para el desarrollo de las especialidades.
La formación de los especialistas será mediante el sistema MIR. Esto quiere decir, entre otras cosas, que las Unidades Docentes de Enfermeras Internas y Residentes (EIR) están vinculadas al Sistema de Salud.
Actualmente todas las Comunidades Autónomas tiene transferidas las competencias en Sanidad; por tanto, serán las Comunidades autónomas las responsables directas de la aplicación del decreto de desarrollo de las especialidades.
A nivel estatal, existirá una Comisión Nacional de cada Especialidad, que es la responsable de velar por la correcta aplicación del decreto de especialidades en todas la CCAA, realizar la acreditación de centros docentes y desarrollar las auditorias, evaluar el proceso formativo y proponer al Comité Nacional de Especialidades los cambios que considere convenientes para la adecuación de los planes formativos a los cambios que se van produciendo en la sociedad, y en general todos los aspectos relacionados con el desarrollo de la especialidad.
Hay algunas decisiones que serán a nivel nacional y otras que ya están transferidas a las CCAA lo cual quiere decir se han de planificar actuaciones a dos niveles: nacional y autonómico. Cada sociedad científica tiene un papel crucial en su autonomía y la FAECAP ha de aglutinar las aportaciones de cada sociedad autonómica, establecer mecanismos de consenso entre todas las aportaciones para asegurar un desarrollo similar de la especialidad en todas las autonomías y elevar sus propuestas a la Comisión Nacional.
En cada sociedad científica de las que configuran la FAECAP se deberían consolidar grupos de trabajo para profundizar en los diferentes aspectos vinculados al desarrollo de la especialidad así como establecer líneas de investigación. Estos grupos deberían conseguir una participación amplia de enfermeras Asistenciales, Docentes y Gestoras. De esta manera contaremos con espacios de reflexión y debate que nos permitan incorporar todas las propuestas y alcanzar consensos sobre los diferentes aspectos de la especialidad, así como elaborar documentos de apoyo que recojan nuestras aportaciones.
En la FAECAP deberán existir grupos de trabajo donde estén representadas todas las sociedades autonómicas con el objetivo de compartir las reflexiones y avanzar hacia un proyecto unificado.
Igualmente se han de diseñar estrategias claras y efectivas que nos permitan hacer llegar a todos los ámbitos de la sociedad la utilidad del servicio que prestamos, esta difusión es imprescindible para alcanzar el reconocimiento por parte de la sociedad de la necesidad de nuestros servicios.
También deberían hacerse gestiones para asegurar que en todas las CCAA existan Sociedades de Enfermería de Salud Familiar y Comunitaria que faciliten nuestra participación en el desarrollo de la especialidad.
Por último quisiera referirme a las especialidades que están, en cierta manera próximas a la nuestra y con las que deberemos trabajar conjuntamente para delimitar los ámbitos de actuación de cada una; me refiero concretamente a la de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia y a la de Enfermería Geriátrica y Gerontológica.
En resumen, lo que quiero transmitir es que para conseguir un pleno desarrollo de la especialidad es necesario tener claro que todas las opiniones son importantes y que todas ellas tienen su espacio y que, para conseguir armonizarlas, es necesario hablar, discutir, reflexionar … siempre con ánimo de encontrar soluciones y teniendo siempre como prioridad el usuario de nuestros servicios.