
13 de mayo de 2004
A/A D. Máximo González Presidente del Consejo General de Enfermería Estimado Presidente.
Ayer, doce de mayo, fue celebrado en la sede del Consejo General de Enfermería un homenaje a las enfermeras que participaron en la atención de las víctimas del atentado del once marzo del presente año.
La invitación cursada por el Consejo a FAECAP, fue aceptada y, en representación de ésta Federación, acudió D. José María Santamaría, directivo de la Sociedad Madrileña de Enfermería Comunitaria, sociedad científica a la que pertenecía la enfermera comunitaria Inés Novellón. Nuestro representante era el más indicado para compartir el homenaje póstumo a su compañera y amiga.
Sin embargo, el acto careció de toda referencia al papel de la Enfermería Comunitaria en la atención a las víctimas. Esos días fueron muchos los enfermeros comunitarios que atendieron a personas afectadas, física y psíquicamente, por los atentados. También se produjeron incrementos notables de actividad en la Atención Primaria por las altas precoces que se dieron en los hospitales para dejar hueco a los más graves.
Toda persona que entra por la puerta de un Hospital catalogada como emergencia o urgencia y es atendida por dichos niveles asistenciales durante minutos, horas o días, es luego atendido por su enfermera comunitaria durante días, semanas, meses e incluso años, primero en su domicilio y luego en el Centro de Salud. Son muchas las personas que tienen, y van a tener, secuelas físicas y psíquicas de aquellos atentados. Y van a ser, lo están siendo ya, atendidas por sus enfermeras comunitarias.
La falta de reconocimiento a los enfermeros comunitarios que ese día actuaron y seguirán prestando cuidados derivados, nos duele.
Estimado Máximo, el Consejo General de Enfermería los es de todos los enfermeros y enfermeras de España. Nos gustaría seguir creyendo en ello.
Manuel López Morales