Madrid 9-8-2005
Estimado S. Director
Me pongo en contacto con Usted como Presidenta de la Sociedad de Enfermería Madrileña de Atención Primaria SEMAP, para hacerle participe del malestar generado en la nota de prensa publicada por su periódico el día 8 de Agosto ante el desconocimiento mostrado por su medio sobre la forma adecuada de nombrar a los Enfermeros Comunitarios (que no ATS) y así como sobre la profesión de enfermería y el servicio que ésta presta a la sociedad.
Según publicaron los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, luchan por conseguir más profesionales en el ámbito sanitario, hecho éste que nos parece loable y correcto. Pero me veo en la obligación de informarles que las Enfermeras son las responsables últimas del cuidado de la población por lo que si se intenta estimar la necesidades de plantilla de Enfermeras en Comunitaria éste cálculo deberá realizarse, no en función del número de Médicos existentes, sino según los problemas de autocuidado y las necesidades de salud de la población que necesita de nuestra atención profesional.
Quiero también remarcar, una vez más, que desde el año 1978, nuestra profesión pasó a denominarse Diplomado Universitario de Enfermería, no de una forma gratuita, sino porque los contenidos de la misma habían cambiado de forma sustancial y se hizo necesaria la inclusión de está formación en el ámbito universitario con dos especialidades reconocidas y otras más a punto de ser aprobadas (entre ellas la de “Enfermería Comunitaria”). Actualmente existe, ya incluso, la figura del Licenciado en Enfermería lo que pone en evidencia una constante lucha y un compromiso profesional y disciplinar de los que día a día se encargan del cuidado de la población.
Desde nuestra Sociedad Científica, seguimos sin entender porque se insiste en denominar a la Enfermería de una forma que no responde a la realidad (no somos ni auxiliares y prácticamente no quedan ATS pues casi todos realizaron la correspondiente nivelación). Los nombres son importantes y cambiarlos es un elemento de desinformación por lo que, a falta de una profundización mayor por su parte, les agradeceríamos, por favor, que cuando hablen de nuestra profesión se nos denominen como lo que somos: Enfermeras.
Así mismo, y dando como cierta la información que publicaron, parecería significativo que los sindicatos antes mencionados mantengan un desconocimiento sobre cual es el papel del Enfermero Comunitario (algunos de sus integrantes lo son y ellos también los representan) puesto que este desconocimiento, o el conocimiento limitado, supondría un alejamiento no sólo de sus sindicados sino y lo que es más preocupante de las necesidades de cuidados en salud de la población y por consiguiente de los recursos humanos adecuados para satisfacerlas.
Por ello como presidenta de la Sociedad Científica a la que represento me he visto obligada matizar la información publicada: la salud, su cuidado, es uno de los pilares de bienestar de la población, las Enfermeras Comunitarias lo hacemos desde un saber disciplinar y una responsabilidad profesional demostrada; hacer participes a sus lectores de esta realidad, y de la necesidad de dimensionar los recursos humanos adecuadamente, considero que es necesario para poder mantener en esta sociedad el nivel de autocuidado que requiere.
Carmen Goday Arean
Presidenta de SEMAP
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